Una ingeniera aeronáutica en su segundo Mundial

La jienense en un entrenamiento con España la pasada semana./
La jienense en un entrenamiento con España la pasada semana.

La alcaudetense es un ejemplo dentro y fuera de los campos de fútbol: internacional y licenciada con excelencia en Estados Unidos

MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS

Celia Jiménez (Alcaudete, 20 de junio de 1995) es un ejemplo dentro de un campo de fútbol y más aún fuera de él. Uno de esos casos que demuestran que el talento con trabajo se abre paso y ella lo tiene a patadas. Estos días disputa su segundo Mundial de fútbol absoluto con España, con 24 años recién cumplidos (hoy, los octavos, ante Estados Unidos, actual campeona); juega en la mejor liga del mundo, la estadounidense habiendo sido la primera española en llegar a ella vía Draft; ha recibido premios por su trabajo en pos de la igualdad de hombres y mujeres; y mientras tanto se licenciaba en Ingeniería Aeronáutica con notas estelares. Todo ello le ha valido un premio especial en esta edición de los Premios IDEALES, que se entregarán en una gala el próximo miércoles día 26, en el Teatro Infanta Leonor de Jaén, a partir de las 21:00 horas.

Valga como muestra de su carácter el póster que tiene en su habitación, lo primero que ve cada mañana, al despertarse a siete mil y quinientos kilómetros de su familia desde los 18 años a las siete de la mañana o antes, en el que puede leerse: «Las grandes metas necesitan de grandes esfuerzos». «Por si algún día me levanto pensando que hoy no puedo», ha explicado con una gran sonrisa.

La lateral jienense que milita en el Reign FC, en la NWSL (Estados Unidos), uno de los equipos que sueñan con hacerse con el título en la considerada mejor liga del mundo, compagina el deporte con sus estudios. Tras acabar la carrera de Ingeniería Aeronáutica pasando por la Universidad de Iowa y Alabama con casi diez de media hará un máster. «Subir en un pájaro de acero que pesa toneladas, viajar durante horas y aterrizar en la otra punta del mundo es maravilloso», asegura la joven, capaz de leer y entender a Stephen Hawking.

Primera española elegida en el draft de la mejor liga del mundo juega su segundo Mundial con España con sólo 24 años

Deportivamente hizo historia en 2015 con 19 años, siendo una de las integrantes del equipo que hizo historia en Canadá, clasificándose España por primera vez en la historia para un Campeonato del Mundo femenino. Celia Jiménez fue titular en los tres partidos que 'La Roja' disputó. Con la Sub-17 se proclamó Campeona de Europa.

Todo empezó en el patio del colegio, jugando al fútbol con niños y alguna niña más, y luego en la ADV Alcaudete, hasta llegar a profesional en el año 2009, en las filas del Real Jaén. Desde entonces su carrera ha sido meteórica. Sevilla FC y FC Rosengård, equipo sueco con el cual disputó en 2018 la Champions League femenina, lo que acabó catapultándole a Estados Unidos.

Allí, en enero del pasado año, Celia Jiménez se convertía en la primera jugadora española en llegar la NWSL americana a través del Draft, un hito para el fútbol femenino español.

La alcaudetense ofrece una visión del fútbol femenino desde dentro, pues no lo ha tenido nada fácil para llegar a la élite del fútbol compaginándolo con sus estudios de ingeniería. Y no ha parado de ganar títulos tanto a nivel colectivo (Campeona de Liga Universitaria) como individual (varias veces en el once ideal, mejor jugadora de la Liga...).

Comprometida

Ha recibido además el premio Meridiana, con el que la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, a través de su Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), reconoce la labor desarrollada por personas o colectivos que hayan contribuido y destacado en la defensa de la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres. Una de sus canciones favoritas es Superwoman, de Alicia Keys, y de poder ser un famoso por un día le gustaría ser Ángela Merkel, «alguien que ha cambiado una realidad».

Su madre, de profesión policía, con la que habla a diario por Skype y que le transmitió su pasión por construir cosas y a la postre por la ingeniería haciendo 'megaconstrucciones' con cajas de cereales, le enseñó una valiosa lección que ella ensalza: «las barreras no existen, que podíamos ser dueñas de nuestro destino, que no debíamos infravalorarnos por ser mujeres y que la mejor manera de combatir el machismo era no renunciar a nuestras metas». Dicho y hecho. Las suyas miran al cielo.