El curioso caso de la monumental farola de Puerta Barrera de Jaén que 'voló' hasta Écija

Farola en Puerta Barrera, en Jaén; y en junio durante el homenaje en Écija. :: Jaen merece más/ciberécija/
Farola en Puerta Barrera, en Jaén; y en junio durante el homenaje en Écija. :: Jaen merece más/ciberécija

La plataforma Jaén Merece Más pide su recuperación recordando el intento de retornarla del jienense Manuel Escalona hace dos décadas

MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS JAÉN.

Manuel Escalona paseaba por Écija cuando sus ojos no dieron crédito a lo que veía: aquella era la farola de la Puerta Barrera de su Jaén; se acercó y no había duda, la recordaba de su niñez, era esa. Estaba igual que en su memoria, a falta del pedestal que la sostenía. Por su trabajo, en el catastro, recorría multitud de pueblos y le sorprendió (e indignó) sobremanera encontrársela en la localidad sevillana. Tanto, que empezó a indagar y durante los siguientes veinte años movió el cielo y la tierra para que volviera a Jaén. Hace cuatro años falleció sin conseguirlo.

Recogió información según la cual la monumental farola fue expoliada y desterrada allí por el Ministerio de Obras Públicas, en los años 50, tras la ampliación de Puerta Barrera (hoy Virgen de la Capilla, estaba en la muralla a la entrada de la antigua calle), al entorpecer el desarrollo de la N-323. «Mi padre tenía una gran sensibilidad artística, lo que unido a sus recuerdos, le llevó a prendarse de ella y luchar por su retorno a la ciudad de Jaén», explicaba ayer a este periódico su hijo José Luis Escalona.

Una farola que le arrancó algo más que un suspiro de nostalgia. Como a otros muchos. Durante casi un siglo estuvo dando la bienvenida a los visitantes que llegaban a Jaén procedentes de Granada y Madrid. En lo alto figuraban los letreros 'Altitud 552 m', 'A Madrid 334 km', 'A Granada 97 km' o 'A Bailén 39 km'. Fue un símbolo de enorme significación para varias generaciones de jienenses. No era una farola común ni mucho menos.

Residiendo ya en Sevilla, mandó misivas a los alcaldes de Jaén y de Écija, y pidió su retorno y devolución a Jaén. En 1997 vio cerca que la lucha llegara a buen puerto cuando a su alrededor se montó una 'campaña' apoyado en la prensa y del cronista de la ciudad, pero ni el primer edil jienense entonces, Alfonso Sánchez Herrera, ni el de Écija, atendieron su petición de retorno y devolución, pese a que, según Escalona, este último había mostrado su intención de conceder el retorno de la histórica farola a la capital jienense. Todo quedó finalmente en nada, por lo que la farola allí sigue, en Écija.

En la actualidad se ubica en la bifurcación entre la entrada a Écija desde Córdoba y la carretera de Palma del Río y Fuentes de Andalucía. Sin embargo, fue tanto el empeño del jienense que el pasado mes de abril la Asociación de Amigos de Écija incluso organizó un acto público. Así, en cierto modo, como homenaje y de algún modo contentar a su familia, para ofrecer el «reconocimiento más sincero a don Manuel Escalona Molina», y colocar una placa en su recuerdo. Al pie de la farola.

«Sigo soñando con la farola restaurada, dotada de un pedestal de granito, fiel reproducción de aquél sobre el que antaño se apoyaba. A un lado un mural, hecho de azulejos, que reprodujese alguna de las imágenes anteriores de la farola en su emplazamiento de la Puerta Barrera y una breve leyenda explicativa, que informase a las dos últimas generaciones de lo que significó aquel lugar y esa farola», dejó escrito Escalona en 2011, en un extenso informe en el que pedía 'un nuevo intento' por recuperarla y que alguien recogiese el testigo.

Puerta de Catedral en Madrid

La plataforma ciudadana Jaén Merece Más, tras recuperar su historia otro jienense, Antonio Pedrosa, solicitó ayer a los políticos de Jaén en las redes sociales que se intente traer de vuelta ahora. «¿Por qué no luchar de nuevo por ello?», se preguntan desde la plataforma ciudadana, que aun reconociendo el valor sentimental de la farola, va más allá en su análisis y petición. «Abrimos debate procurando sensibilizar a los jienenses sobre los expolios y la pérdida y dispersión del patrimonio jienense. No todo es cuestión de inversiones e infraestructuras, también de dejadez, de no luchar ni reclamar, de permisividad o de gestión. Acumulado en el tiempo. En lo grande y en lo pequeño», lamentan desde Jaén Merece Más.

De hecho, no es el único caso de patrimonio de Jaén 'disperso' lejos del Santo Reino. Hay bastantes más ejemplos. La propia plataforma hace mención también a la Puerta Mudéjar de la Catedral de Jaén, del siglo XV, que está en Madrid, en el Museo Arqueológico Nacional.

Vendida en el año 1925, permaneció en Londres desde entonces hasta 1952, fecha en la que su propietario, Tomas Harris, la ofrece en venta al Estado español, según cuenta su ficha la web oficial del Museo Arqueológico Nacional.