Bajo el adoquín está el hormigón

No está la playa, como decían en Mayo del 68, sino la dura realidad de una provincia y una capital con graves problemas, más allá del oropel electoral, donde como símbolo de los tiempos se dibujan empedrados en el asfalto para disfrazar la penuria

Bajo el adoquín está el hormigón
JOSÉ M. LIÉBANA

Verano de 1931. En las Cortes de la Segunda República se debatía sobre la Constitución y hacía mucho calor. Un diputado se dirige al presidente del Congreso: «Señor, presidente, ¿podemos quitarnos las chaquetas?». «Sí - contestó- , pero cada uno la suya».

Da la sensación que si alguno de los candidatos jienenses a las autonómicas olvidara su chaqueta en uno de los muchos debates a cuatro que tienen estos días, cuando la recuperara estaría intacta. Rezuman buen rollo entre ellos, aunque cada uno defienda lo suyo y se lancen «zascas dialécticos», dicen. La socialista Férriz apunta que la receta es no seguir el debate cuando acaba y hablar de otras cosas. Será por el talante de todos, porque son padres y madres (dos de ellas, muy recientemente) o por la experiencia de unos y la bisoñez de otras. O porque estas elecciones en provincias no son a cara de perro. O porque todo el pescado parece vendido.

CARTELES VENDO

Lo mismo es la abstención el adversario, en particular para los hasta ahora mayoritarios: el PSOE, porque las encuestas le dan ganador aunque solo a los puntos, y el PP, porque está en desánimo y le arañan a uno y otro costado. Mientras que los 'nuevos' tienen la ilusión de quien crece: Cs, porque en 2015 estaba naciendo, y Podemos-IU, por la ilusión de la reconciliación entre la 'vieja' y la 'nueva' izquierda, pues se olvida ya que en las anteriores estaban a la gresca.

Ciudadanos presenta a Mónica Moreno, empresaria metida a política, repitiendo el esquema de Juan Marín, mientras la lideresa provincial, Raquel Morales, ha preferido de nuevo otros menesteres. La confluencia de Podemos e IU apuesta por un valor seguro, José Luis Cano, que dejó buen cartel en el Ayuntamiento de Jaén y algunos enemigos íntimos. El PSOE jienense lo hace con su figura emergente, en busca del poder perdido en Sevilla, desde donde el martes Ángeles Férriz presentó para toda Andalucía la campaña de los socialistas, por si quedaba alguna duda de su peso creciente. No puede decirse de la carolinense que 'ha nacido una estrella', porque pese a su juventud lo ha sido ya casi todo en política, pero sí puede haber nacido un liderazgo de largo recorrido.

Y en el PP han apostado por Maribel Lozano, con experiencia municipal y en la ejecutiva regional. En la partida de futbolín - es un decir, pues la imagen de arriba es de la reciente visita a Linares - entre Pablo Casado y Juanma Moreno para confeccionar las listas empataron a goles y se repartieron las provincias. Moreno puso en Jaén a Lozano y Casado al dos, Erik Domínguez, colocando a su equipo en la delantera para preparar el día después, por si Moreno se la pega.

Porque más allá de la simpática imagen del futbolín está la cruda pugna; porque detrás del buen ambiente de los candidatos jienenses está la dura realidad de una provincia que se desangra en la pérdida de población ante la falta de oportunidades; porque debajo de los adoquines no está la playa, como escribieron en la fachada de la Sorbona los estudiantes del Mayo francés, sino el duro hormigón.

Como el que coloca en las calles, más barato y fácil que poner, el Ayuntamiento de Jaén, acuciado por la ruina. O dibuja empedrados bituminosos sobre las capas asfálticas, consuelo de quien no tiene posibles, bisutería pavimental, trampantojo para ir tirando, ilusión óptica si se mira de retirado y símbolo de los tiempos municipales. Y gracias.

AYUNTAR

El Ayuntamiento de Jaén llega a la recta final del mandato con el desahogo económico del enfermo terminal que aplaza la recaída. Paga las nóminas mejor que antes y está haciendo sus obritas y sus asfaltados. Pero la parca llama a su puerta. El Ministerio de Hacienda le requiere un ajuste de verdad. Lo otro fue un teatrillo entre viejos conocidos para alargar la espera, para engordar aún más la soga con más créditos y dejar pasar el cáliz de las medidas traumáticas para que otro se lo beba. El próximo alcalde o alcaldesa.

Los candidatos de mayo que viene serán tan ilusos como los del Mayo francés. Y más valientes. Que se lo digan a los actuales munícipes, mientras oyen tambores de protestas, de los comerciantes del centro y del mercado, o de los sindicatos si no hay el prometido proceso para hacer fijos a más de 600 empleados.

Más allá del lógica y necesaria confrontación ideológica, al próximo mandato municipal le vendría bien algún que otro acuerdo básico de todos a una para salvar el futuro de la ciudad. Después de todo, ayuntamiento viene de ayuntar. Y lo mismo puede decirse de los parlamentarios de una provincia que clama más acuerdos, más inversiones y menos «peleíllas», como decía Chamizo.

A LA IZQUIERDA, EL LÍO

Y crece el malestar en el electorado a la izquierda del PSOE por la aireada refriega entre Jaén en Común, Podemos e IU. En JeC hay quien quiere matar a los mensajeros tras la rueda de prensa en la que anunció sus líneas rojas para una confluencia a posteriori. El mensaje es el medio. El mensaje fue la propia rueda de prensa. JeC quiere ser 'primus inter pares'. Podemos e IU están dispuestos a aceptarlo porque se lo ha ganado, pero no lo que entienden como un trágala. Y menos IU. Aún está fresca la ruptura de años entre la capital y la provincial, cuando llegaron al juzgado y casi a las manos. Enfrente se frotan las manos. Sobre todo «las derechas», calculadora en mano. En el PSOE, no tanto. Lo mismo necesita un socio como en Madrid, pero no dividido e inestable.

 

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