Los ayuntamientos le piden a 2019... más niños

Madres y abuelas en la entrega de las ayudas por cada nacimiento, en una de las primeras ediciones en Quesada./J.A. GARCÍA-MÁRQUEZ
Madres y abuelas en la entrega de las ayudas por cada nacimiento, en una de las primeras ediciones en Quesada. / J.A. GARCÍA-MÁRQUEZ

No es la fórmula mágica para frenar la despoblación, pero es una ayuda. En Santiago Pontones llegan a dar hasta 1.200 euros. Santa Elena acaba de sumarse a una larga lista de municipios de la provincia con ayudas a la natalidad

Lorena Cádiz
LORENA CÁDIZ

Hace solo unos días Juan Caminero, alcalde de Santa Elena, un pequeño pueblo en el límite de la provincia con Ciudad Real, firmaba un decreto para fomentar la natalidad. La iniciativa comenzó como un guiño histórico. 250 años antes, cuando se fundaron las Nuevas Poblaciones, Carlos III les dio a cada colono, además de animales y otras ayudas, 326 reales de vellón, que era la moneda en curso de entonces. Al cumplirse el 250 aniversario, el Ayuntamiento de Santa Elena, decidió que daría 326 euros a cada niño nacido ese año.

Había mucho que festejar. En 2017, en Santa Elena nacieron 12 niños y solo fallecieron cinco personas. La balanza se quedaba en el lado positivo y eso ya no es lo habitual.

Pero viendo que las buenas noticias duraron poco, y que en este 2018 solo han nacido tres niños, el Ayuntamiento ha decidido mantener en el tiempo la iniciativa, como un incentivo a la natalidad. El próximo mes de febrero se entregarán las ayudas a los padres de esos tres pequeños. «Estamos perdiendo población, como la inmensa mayoría de los pueblos y esta es una manera de echar una mano, aunque sea ayudando a comprar el carrito», explica el alcalde.

«Estamos perdiendo población y así echamos una mano, aunque sea a comprar el carrito»

Lo que ha hecho Santa Elena, lo han hecho otros muchos municipios de la provincia antes. La mayoría de ellos en zonas rurales y donde la pérdida de población ya viene de lejos, aunque ahora afecta y de qué manera, a la provincia al completo. Puede que el primer pueblo que se subió al carro de intentar fomentar la natalidad fuera Quesada, que en 2007 ya puso en marcha unas ayudas por cada recién nacido en la localidad, por valor de 200 euros. La ayuda está condicionada a que se destine a comprar productos para el bebé en cualquiera de los establecimientos de la localidad.

Tiempos complicados

«Son tiempos complicados para las familias y, aunque los ayuntamientos pasamos por situaciones complejas, priorizar en políticas de ayuda a la familia supone todo un reto, un sobreesfuerzo municipal que merece la pena hacer. La concesión la hacemos con la certeza de que estamos administrando bien los recursos de los quesadeños», ha dicho en alguna ocasión el alcalde de Quesada, Manuel Vallejo.

La lista de pueblos en la provincia con algún tipo de ayuda a la natalidad es larga: Santa Elena, Quesada, Siles, Santiago Pontones, La Iruela, Frailes, Navas de San Juan, Arquillos... y seguro que se quedan otros muchos más.

En Navas de San Juan, Iván Quirante Güido, nacido el 29 de junio de 2011, hijo de Mercedes y Justo, fue el primer niño en recibir la ayuda. En Navas, los cheques bebés empezaron siendo de 200 euros, pero en 2018 han pasado a ser de 400 euros. También aquí las ayudas tienen que justificarse con compras en el comercio local.

«En estos años hemos dado más de 200 ayudas», explica el alcalde de Navas de San Juan, Joaquín Requena, que fue quien puso en marcha la medida y quien la mantiene. «La gente no va a tener hijos ni se va a quedar a vivir porque les demos 400 euros, pero es una manera de contribuir, de ayudarles en los primeros meses, que suponen muchos gastos».

También en Arquillos tienen ayudas a la natalidad desde 2011, y no es la única contribución familiar del Ayuntamiento, que cada curso otorga becas escolares a los alumnos de infantil.

«Con esta iniciativa lo que se pretende es reactivar la natalidad dentro de un municipio que, al igual que el resto de pueblos de la comarca del Condado, disminuyó de forma vertiginosa su población entre los años 60 y 80, mientras que en las dos últimas décadas la pérdida se ha ralentizado, pero sin llegar a frenarse», explica el alcalde, Francisco José Solano, quien asegura que «aunque los 300 euros constituyen una ayuda simbólica para los padres, suponen un esfuerzo para el Ayuntamiento».

Santiago Pontones, enclavado en la Sierra de Segura, es el municipio más retirado de la provincia, y formado por un total de 86 aldeas, muchas con una gran distancia entre sí. Con estas condiciones, no es de extrañar que allí el problema de la despoblación marque buena parte de las acciones del Gobierno municipal.

Entre otras medidas, en 2017 también se pusieron en marcha ayudas a la natalidad, seguramente las de mayor cuantía de la provincia, y que además van en función del número de hijos. Así, por el primer hijo el Ayuntamiento entrega 800 euros, por el segundo 900, y a partir del tercero, 1.200 euros.

También el alcalde de Santiago Pontones, Pascual González, sabe que con esta ayuda no van a frenar la despoblación, sino la fórmula mágica se hubiera aplicado ya, no solo en buena parte de la provincia, sino del territorio nacional, donde la pérdida de habitantes no cesa, pero cree que es una ayuda en los primeros días o meses para las familias.

Mínimos históricos

Hace solo unos días que el Instituto Nacional de Estadística (INE) actualizó los datos de nacimientos defunciones y dio las cifras definitivas de 2017, cifras que en la provincia de Jaén fueron demoledoras.

Nunca habían nacido tan pocos niños en Jaén. Al menos hasta donde llegan las estadísticas. Los datos del INE llegan, en el caso de la provincia hasta 1975, cuando nacían más del doble de los niños que nacieron en 2017. El año pasado fueron 4.900 frente a los 10.739 que nacieron aquel año. Solo respecto a un año antes, el 2016, la bajada es de un 8,4 por ciento, lo que sitúa a la provincia de Jaén a la cabeza en el descenso de nacimientos en Andalucía, solo por detrás de Cádiz, donde la caída fue de un 8,8 por ciento.

La situación no parece que vaya a mejorar de cara al futuro. Los datos del INE muestran un avance de lo ocurrido en este año 2018, y hablan de que en el primer semestre del año nacieron 2.341 niños, con lo que todo apunta a que este año continuará el descenso.

Y el problema no es solo que cada vez nacen menos niños, sino que la cifra de muertes está muy por encima de la de nacimientos. En 2017 fallecieron 6.605 personas, es decir, 1.705 más de las que nacieron ese año.