'aprovechateguis' y 'amarrateguis'

Así llamó Rajoy a Rivera, 'aprovechado' en euskera 'mariano' por eso de la indefinición de Cs, algo que es habitual en quien está en la oposición, mientras que quien gobierna buscar amarrar, incluso con alianzas inusuales como la del tranvía jienense o los acuerdos de esta semana en el Ayuntamiento

'aprovechateguis' y 'amarrateguis'
JOSÉ M. LIÉBANAGRANADA

Cada uno juega sus cartas y el valor de estas depende del momento, del adversario y hasta del compañero. Ciudadanos, partido nuevo y de amplio espectro, que lo mismo se define socialdemócrata y ugetista que se sienta a la derecha del padre, juega a los sondeos y así le va, en la cresta de la ola demoscópica, superando a PP y PSOE. Es lógico que estos le tiren a dar. Como hizo el presidente del Gobierno, con halago incluido a la lealtad de Pedro Sánchez en el tema catalán. Un halago envenenado, como apostilló, aunque ya no lo sea tanto. Y es que PSOE y PP tienen ahora otros enemigos, incluso comunes, y no son chicos. Cs le quita a los dos, aunque al PP más, mientras que Unidos Podemos casi en exclusiva a los socialistas, pero los 'populares' lo necesitan como acicate para mantener a sus decaídas bases en alerta y en formación.

Así que no sorprenden ya episodios de esta especie de alianza 'contranatura', dado que el bipartidismo ha devenido en cuadrilátero.

El enemigo de mi enemigo es mi amigo. El impulsivo rey francés Francisco I quiso ser emperador en 1520. No pudo y acto seguido atacó desde el Milanesado las posesiones españolas en Italia. Su derrota en Pavía fue sonada, no solo por la carnicería sino también porque hasta el propio rey fue hecho prisionero. Para mayor escarnio fue conducido a Madrid, donde firmó la capitulación. Pero en cuanto se vio libre, el 'Cristianísimo', como se hacía llamar, con tal de hacerle la puñeta al emperador Carlos se alió con Solimán 'El Magnífico', el turco, el anticristo, que estuvo a punto de arrasar Europa.

Compañeros de cama

La política hace extraños compañeros de cama. En tierras jienenses sopla un inusitado viento de concordia entre PP y PSOE que permite acordar asuntos que han estado atascados años en algunos casos. Ya no solo el tranvía, el más sonado. También el centro de mayores de Santa Isabel, el vial mal trazado y hadado del Conservatorio Superior de Música o el mismísimo IES del casco histórico (APA III). Tan histórico que cuando se planteó por primera vez algunos aún moceaban.

Me cuenta el alcalde que lo más sorprendente es que se buscan soluciones en cuestión de minutos. Claro que él también lo pone fácil. Márquez Zen, tieso como la mojama y con la marca PP en caída libre, necesita árnica para llegar a final de mandato con una hoja de servicios presentable que permita plantar cara a los crecidos anaranjados, a los que ahora todo el mundo recibe y pone ojitos, porque el poder, presente o futuro, es de lo que más olor desprende. La gente no es tonta.

Y en el PSOE parecen haber tocado la corneta de 'a entenderse', a llegar a acuerdos, invertir, solucionar, aunque sea con el PP, que Cs les araña por un lado y Unidos Podemos por el otro, y más si estos, como parecen, llegan unidos a las urnas. De momento han llegado a la calle Maestra y han abierto casa Jaén en Común, Equo, Ciudad Habitable y Frente Cívico. Podemos Jaén está cerca, en la calle Doctor Eduardo Arroyo, pero cada uno en su casa y dios en la de todos.

También ha influido en esta alianza de resistencia 'amarrategui' la idiosincracia de los actores. El delegado de Fomento, empresario hasta hace unos días, es hombre práctico, y el alcalde es alemán de formación. Ya me dirán. Y el consejero de Fomento, con la corbata de la concordia que le regalara el exalcalde Alfonso Sánchez, está hastiado de guerras en su otoño político. Así que, tranvía al canto, si no se retuerce los raíles o las encuestas antes.

Son los resortes del poder y cada uno juega sus bazas. Como los de la oposición son no desgastarse ni definirse en exceso, ponerse de canto y esperar a que tropiece el adversario. Luego, si llega, si gobiernan, ya será otro cantar y pasará como cuando compras un coche, que en cuanto sales del concesionario ya ha perdido valor. Siempre ha sido así, cuando el PP estaba en la oposición, o el PSOE cuando prometía 'el cambio'. En Unidos Podemos-JeC en menor grado, pues la ideología pesa más y por tanto la definición es mayor. Ahí el problema es que una chalé no te derribe el discurso, o que las rencillas internas, las históricas purgas no rompan la unidad en la diversidad y terminen poniéndose zancadillas ellos solos.

La política en Jaén, como en el resto, vive una época nueva, con actores y alianzas nuevas, aunque las estrategias ya no lo sean tanto.