24 años luchando por acabar con la adicción al juego

Fernando Sánchez, presidente de la Asociación de Ludópatas Jiennenses En Rehabilitación (Alujer), posa en la calle Navas de Tolosa de la capital./L. V.
Fernando Sánchez, presidente de la Asociación de Ludópatas Jiennenses En Rehabilitación (Alujer), posa en la calle Navas de Tolosa de la capital. / L. V.

La Asociación de Ludopatas Jiennenses En Rehabilitación alerta de que el 60% de sus usuarios tiene menos de 25 años, partidarios de lo online

LAURA VELASCOJAÉN

La Asociación de Ludópatas Jiennenses En Rehabilitación (Alujer) comenzó a funcionar en 1994. A un año de llegar al cuarto de siglo, este colectivo está dedicado a las adicciones sin sustancias, sobre todo el juego patológico. Tanto el de antes -bingo, máquinas tragaperras, etc.- como el de ahora -apuestas deportivas online, ruleta o póker, entre otras muchas-. 160 personas están en tratamiento en estos momentos en la provincia, coordinados por los dos centros de la asociación, el de Jaén y el de Linares.

Los datos, asegura su presidente, Fernando Sánchez, son «muy preocupantes»: en lo que llevamos de 2018, ya hay un 30% más de incorporaciones a tratamientos que en todo 2017. Además, el perfil de usuario ha cambiado «completamente» desde el inicio de la actividad del colectivo. «Cuando llegué, el 60-70% de los que iniciaban tratamiento eran mayores de 40-45 años. Hoy, por desgracia, hay gente de 15 o 16 años en tratamiento, y el 60% de los usuarios tienen menos de 25 años. No se entiende que estando prohibido el juego a menores de 18 años haya gente más joven que haya desarrollado esta enfermedad», lamenta Fernando Sánchez.

Uno de los problemas reside, a su juicio, en la falta de control del juego: cualquiera puede acceder a él. «Tendría que haber un control para impedir que entren si no pueden. En muchas administraciones de Lotería no le piden el DNI a los chavales que van a echar la Bonoloto, o en los salones de juego, por no hablar del juego online, donde no se comprueba si los datos que están introduciendo son reales. Simplemente con descargar una aplicación para apostar y asociar una tarjeta de prepago, nadie comprueba si es o no menor de edad», insiste el presidente de Alujer, que también hace referencia al tema de la publicidad del juego, que cree habría que limitar.

«El 80% de las personas que acaban su tratamiento consigue una rehabilitación»

Las adicciones han dado un giro en los últimos años. Antes se limitaban a las máquinas tragaperras, el bingo, los casinos, el sorteo de la ONCE cinco días a la semana y la Lotería de los sábados. Ahora son innumerables. De los rascas a las apuestas deportivas, pasando por el póker online o incluso las redes sociales, otra de las adicciones más comunes.

«Los jóvenes van a lo online: apuestas deportivas online, ruleta online, póker online... Y de forma presencial, la ruleta y el póker. Los adultos prefieren el juego presencial, y vienen a la asociación con mucho tiempo detrás jugando, con una problemática. Para ellos es más fácil cambiar porque el juego sí les ha hecho daño, pero detrás de la gente joven están sus padres cubriendo las deudas, y no perciben los daños como una persona más mayor», insiste.

Hay algunos síntomas que pueden indicar que estamos ante una persona ludópata. El papel del entorno es fundamental para detectarlo y poner remedio. «Empiezan a aislarse, tienen cambios de humor, surgen mentiras y gastos que no son normales», informa Fernando Sánchez.

La familia, además, necesita «tanta ayuda o más que el propio enfermo», porque lo primero que se paran a pensar es en qué han fallado para que su hijo se encuentre en esa situación. En muchos casos, los padres no notan el aumento del gasto económico, ya que el joven ha sabido buscarse el dinero fuera. Por el contrario, también son muy comunes los robos a los familiares, de hasta miles de euros.

Rehabilitación

La asociación la componen mayormente voluntarios, unos 25. Solo hay dos profesionales contratados, que se encargan de una parte de la rehabilitación, en un programa se prolonga desde los 18 meses hasta los 24. A la parte de los profesionales se le suma otra igual de importante: el contacto con personas que han superado la adicción, y que ayudan a los usuarios a través de sus experiencias personales. Entre las múltiples directrices que se dan están las de cómo gestionar el dinero, educar pensamientos o trabajar las habilidades sociales. «El 80% de las personas que acaban su tratamiento consiguen una rehabilitación», informa el presidente de Alujer.

Asimismo, insiste en que no ha conocido «a nadie» que haya conseguido rehabilitarse solo, ya que «se necesita ayuda». «Esto no tiene una curación, tiene como he dicho una rehabilitación, porque si pruebas seguro que vuelves al mismo sitio. Nunca estás libre de volver a sufrir esta enfermedad, tienes que tener muy bien amueblada la cabeza, porque por desgracia el juego es algo que te da placer, que te gusta. Creo que alguien que haya sufrido esta enfermedad no puede volver a jugar», recalca. Para prevenir este tipo de adicciones, están trabajando con escolares con el programa Cubilete, y también han llevado a cabo en el ámbito familiar un proyecto en el que se marcaban ciertas pautas para diversificar las actividades, una de las claves. «Por mucho agobio que tengamos tenemos que compartir con los hijos tiempo y hacer actividades con ellos», insiste.

La financiación, lamenta, es «cada vez más corta», por lo que reclama apoyo institucional para seguir ayudando a quienes están pasando por un mal momento. «Nos financiamos por dos programas de la Delegación de Igualdad, y luego tenemos un concierto de centro de tratamiento ambulatorio exclusivo de juego patológico de la Consejería. Además, tenemos una pequeña cuota de usuarios gracias a la cual cubrimos todos los gastos que no se cubren con los programas», recalca. Una financiación más que justificada para un colectivo que lleva desde 1994 ayudando a decenas de jienenses a seguir adelante.

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