'Animal print', el estampado de moda

Una vez hechas las listas, nada mejor para aliviar tensiones y cerrar las heridas internas que atacar al enemigo fuera. 'Buscahuesos', 'macarra', 'indecente', 'indultador de terroristas', 'rompepartidos'; pinturas de guerra, pues ya solo queda un mes por España

'Animal print', el estampado de moda
José M. Liébana
JOSÉ M. LIÉBANA

Toca vestirse de cocodrilo, pitón o leopardo y lanzarse a por el voto. En inglés queda más 'cool' pero es el estampado animal de toda la vida pero en prendas de poliéster, que son más de batalla y más democráticas. Toca mezclarse con el pueblo y acudir a todo sarao. Como en los Premios AJE del otro día, en la cajita de música que es el pequeño y entrañable teatro Darymelia, a reventar de políticos. Donde haya un empresario, allí que van. Luego, ya si eso.

La cacería ya la traen puesta de casa. La elaboración de las candidaturas ha sido más cruenta que otras veces, sobre todo en PSOE y PP, que con los nuevos partidos ahora tocan a menos. Las listas han dejado una legión de 'notarios'. «Tomo nota», dejó dicho Susana Díaz, y arrieros somos y en el camino 'a lo PSC' nos encontraremos. La expresidenta lo niega, pero el malestar es evidente ante lo que el 'susanismo' considera una imposición e injerencia de Sánchez, mientras que el 'sanchismo' blande los estatutos del partido y recuerda que a ella le dejaron manos libres para las listas autonómicas.

En todo caso, ahora no toca. Pero se toma la matrícula. No toca porque a Sánchez las encuestas le dan bien y después vienen las municipales. Incluso en Andalucía y Jaén, como en la encuesta que hoy publicamos de GAD3 para IDEAL: entre ocho y nueve puntos más que hace tres meses con Díaz como cartel.

Y Reyes Midas puede volver a sacar pecho en el PSOE andaluz, e incluso ver al alcalde de su pueblo de diputado en los Madriles, ambos a partir un piñón, o un espárrago, aunque su inclusión en la lista no fuera del gusto de todos, como por otra parte suele ocurrir. Reyes ya no está para paños calientes ni se para en la primera mata, sin la red de seguridad que daba la Junta. En dos meses se juega seguir presidiendo la Diputación, hasta ahora siempre gobernada por los socialistas (en democracia, claro), que es jugárselo todo. Y va con todo. Como su apuesta a pie juntillas por su 'vice' Pilar Parra, la regenta de Palacio. O su implicación personal en el campo minado de Linares, con el riesgo que conlleva.

La Junta toma nota

En la nueva Junta también están de notarías en este 'semestre social' y los delegados recorren la provincia tomando nota y que se note. «Mucha carretera», les transmitió la jefa Lozano de parte del presidente cuanto tomaron posesión: que se vea que hay un nuevo gobierno andaluz y, a ser posible, sin meterse en ningún charco. Tomad nota. Mucha nota. Y reunirse con todo el mundo. ¿Para qué? Para escucharles y tomar nota. Incluso dos veces en la misma semana, como hizo este lunes la jefa con el Colegio de Abogados y, dos días después, su delegada de Justicia, Raquel Morales, que en la Junta están juntas pero no revueltas, que una es del PP y la otra de Ciudadanos.

La consejera de Cultura también tomó nota de las prioridades que le apuntó el alcalde de Jaén: las viviendas Protegidas, la puesta en valor del legado íbero, completar el museo, Marroquíes Bajos, Puente Tablas... Le faltaría bloc. El alcalde viajero volvió a Sevilla con los vecinos de las urbanizaciones sin legalizar para hablar con el director general de Urbanismo, quien tomó nota. Salieron contentos porque en breve habrá un nuevo informe jurídico, pero están con la mosca detrás de la oreja porque siempre se acuerdan de ellos cuando hay elecciones. Pero llevan años esperando y no pierden la esperanza.

En otro proceso de legalización cercano, aunque no igual, el de las viviendas dentro de los cauces de los ríos de la zona de los Puentes, hace años, también cerca de unas elecciones, le pregunté a un concejal si no temía que su empeñó resultara impopular para quienes se habían comprado su casa o su piso en suelo urbano, pagando más por ello. «¡A quien le duele un huevo es a quien lo tiene roto!», me contestó. No se me olvida.

Algo también se ha roto en el PP jienense, al menos entre quienes han dirigido el partido en las últimas dos o tres décadas, y hasta en los últimos dos años. La limpieza es grande. La renovación, también. La número uno al Congreso de los Diputados, la vicerrectora María Luisa del Moral, brillante investigadora, sin trayectoria política y hasta sin carné del partido. Y al Senado, el alcalde Márquez, que pasaba por allí.

Abogado en ejercicio, hace unos años no tenía aspiración política alguna. Y hasta hace nada, no tenía cargo en el partido. Se fue a Madrid Fernández de Moya, le dejó la 'silla eléctrica' de la alcaldía y hasta estuvo un par de veces a punto de dar el relevo. Pero el edil de Hacienda, su amigo, le tapó algunos agujeros, refinanció la deuda a largo plazo (lo que se conoce como 'el que venga detrás, que arree') y apostó por Pablo Casado cuando nadie daba un euro. Y ahí está 'Cuqui', de presidente del Consejo de Alcaldes del PP, probable senador y vestido de 'animal print' en los plenos. ¡Y no quería!