Altas capacidades, altas necesidades

Los niños con altas capacidades necesitan una educación que les motive. :: freepik/
Los niños con altas capacidades necesitan una educación que les motive. :: freepik

Las familias con niños brillantes cuentan las barreras que tienen que superar | Cientos de mentes prodigiosas se pierden por el camino si no se detectan a tiempo y se les ofrece una educación excepcional

L. VELASCO Y A. MORÁNJaén

Tener un hijo con altas capacidades puede traer dolores de cabeza para los padres. Se trata de niños que hay que estimular en el aprendizaje pero también hay que proteger su infancia. La semana pasada conocimos a la pequeña Claudia, una niña granadina de dos años que a su corta edad ya sabe leer, escribir, situar ciudades en el mapa, interpretar pentagramas y conoce más de 300 obras de arte. Ella es una pequeña excepcional, de eso no hay duda.

La provincia de Jaén cuenta con 1.225 niños a los que se les han detectado Altas Capacidades Intelectuales, de los que 255 residen en la capital. Dependen de un trato acertado y especializado en su educación para sacar el mayor provecho cognitivo y social, pero no siempre es así. Muchos talentos se pierden en el camino educativo porque los niños que deberían ser excelentes, acaban irónicamente protagonizando casos de fracaso escolar. Los chavales con altas capacidades tienen problemas al seguir las clases, no porque no entiendan la materia sino porque se aburren. Ese despiste, según cuentan algunos padres, desemboca en malos comportamientos que interrumpen el ritmo de las clases.

«Son niños que aprenden de maneras diferentes, ellos no pueden estar cinco horas sentados en clase, eso no les motiva, se aburren y empiezan a enredar», cuenta una madre que ha preferido no identificarse. Los familiares cuentan que tener un niño con un alto coeficiente intelectual, a veces, puede convertirse en un suplicio. «Detectamos que el niño era muy listo, le llevamos a un psicólogo y nos lo confirmó pero, a día de hoy, el colegio no le ha dado ningún trato especial; al contrario, como se aburre en clase y revoluciona a los compañeros le castigan», explica otra madre que, además, asegura que estos niños sufren acoso del resto de compañeros porque no les entienden.

«Colegios públicos y concertados están obligados a impartir una educación especial»

¿Qué dice la Ley?

Tanto la Ley Orgánica de Educación (LOE), como la Ley de Educación de Andalucía (LEA), empezaron a tener en cuenta a este tipo de alumnado desde el año 2006. En el curso 2012-2013 se desarrolló un Plan para Altas Capacidades del Alumnado de Andalucía en el que se estableció un protocolo para educar a estos niños. Desde entonces, el marco normativo se ha ido modificando y ampliando reiteradamente hasta la última reforma del pasado 3 de junio, en la que se concretó la normativa de cara al último curso.

Para detectar a estos 'genios', desde 2011 se empezaron a hacer pruebas de manera general y sistemática a todos los estudiantes -hasta ese momento solo se detectaban los casos que expresamente se pedían-. Los cuestionarios se efectúan en 1º de Primaria y en 1º de la ESO. Asimismo, profesores y padres rellenan un cuestionario con fin evaluador para detectar las altas capacidades. Tras varios estudios, el equipo docente detecta a estos estudiantes y, por Ley -al menos en colegios públicos o concertados-, debe ofrecerles una educación especial.

Tres áreas

Las altas capacidades se diferencian en tres áreas. Superdotación, talento complejo y talento simple. La sobredotación abarca a niños que presentan en todas las áreas del conocimiento, incluida la creatividad, una excelencia superior al 75% de los colegiales. Dentro de talento complejo están los pequeños que despunten en, al menos, tres áreas y superaren al 80% de los alumnos. Por último, el talento simple engloba a personas que destacan en una sola área por encima del 95% de la población; por ejemplo, un alumno que tenga talento musical pero no sea bueno en matemáticas.

La respuesta educativa ofrece varias vertientes; Proyecto Educativo del Centro (PEC), Adaptación Cultural para Altas Capacidades (ACAI) o Flexibilización. En el caso del PEC, una persona especializada desarrolla un programa de enriquecimiento que se puede aplicar tanto para un niño con altas capacidades como para algún alumno que muestre interés o excelencia en las materias. Los escolares, en este caso, cambiarían dos o tres horas a la semana de aula para recibir unas clases estimulantes adaptadas a sus perfiles.

Un ACAI se es una vertiente más específica en las diferentes áreas artísticas y educativas. Sería el caso de un estudiante que muestra un nivel de inglés de 1º de la ESO pero está en 5º de Primaria. En este programa tiene la capacidad de adaptar todos los ejercicios y conocimientos a su nivel.

Por último, se puede recurrir también al cambio de curso o a la flexibilización. Esta opción puede ser total o parcial, de manera que el alumno se trasladaría en algunas asignaturas o se le subiría a un curso superior. Esta alternativa, conforme explican los especialistas, se debe estudiar con cautela. Los niños, preferiblemente, deben pasar por todas las fases anteriores ya que en el caso de los más pequeños puede ser peligroso ya que se desarrollan de forma cognitiva pero no de manera social. Será el equipo educativo el que tenga la última palabra en estas decisiones.