El acusado de intentar abusar de una Erasmus en la Feria de Jaén dice que fue consentido

El acusado de intentar abusar de una Erasmus en la Feria de Jaén dice que fue consentido

La joven ha mantenido que lo ocurrido fue una agresión sexual donde medió la fuerza y la intimidación

Laura Velasco
LAURA VELASCOJaén

El joven de 27 años acusado por el Ministerio Fiscal de intentar abusar sexualmente de una estudiante Erasmus, de 21 años, durante la Feria de San Lucas de 2017, ha sostenido ante el tribunal que le ha juzgado en la Audiencia de Jaén que todo fue consentido, mientras que la defensa de la joven ha mantenido que lo ocurrido fue una agresión sexual donde medió la fuerza y la intimidación.

S.R.M., vecino de un pueblo de Granada, ha declarado ante el tribunal que conoció a la chica en una caseta y que estuvieron bailando juntos y haciéndose tocamientos hasta que decidieron marcharse y acudir a la parte trasera de unos de los servicios del ferial. La joven, que no ha acudido al juicio por encontrarse ya en su país de origen y haber declarado en su día mediante prueba preconstituida, ha mantenido que esa noche bebió entre tres y cuatro combinados, además de un par de chupitos. Ha señalado que recuerda haber estado bailando con un chico, pero no se acuerda de haber abandonado con él la caseta.

El siguiente recuerdo de la joven es estar en el suelo y sentir que alguien le estaba haciendo daño en sus genitales. Seguidamente apareció un hombre que la ayudó. A partir de ese punto, la joven declaró ante la jueza de instrucción que no recordaba haber querido mantener relaciones sexuales ya que hasta ese momento nunca las había mantenido. «Yo nunca hago esas cosas», ha dicho la joven, tal y como recoge Europa Press.

El acusado por su parte ha mantenido que todo fue consentido y que aunque hubo un intento de consumar la relación, «no se realizó» porque la chica comenzó a quejarse y además aparecieron los cuatro guardias de seguridad de las casetas que se acercaron al lugar al escuchar gritos de una mujer.

Huida del chico

Los cuatro guardias de seguridad han coincidido en que los gritos que los llevaron a ver qué pasaba eran de dolor y no de placer, y que cuando se acercaron el joven salió huyendo dejando allí a la chica llorando. Cuando fueron sorprendidos el acusado tenía los pantalones bajados y la chica estaba desnuda de cintura hacia abajo, mientras que por arriba solo tenía el sujetador puestos. «Nadie deja a una chica tirada y sale huyendo si lo que está haciendo es consentido», ha dicho uno de los guardias de seguridad.

Los análisis de las pruebas biológicas determinaron la presencia de líquido seminal previo a la eyaculación en la cavidad vaginal y anal, aunque según los forenses esto no demuestra necesariamente que haya habido penetración. Tampoco se detectaron desgarros ni otro tipo de lesiones que implicaran el empleo de fuerza. Tampoco se detectaron en la joven presencia de otro tipo de sustancias que explicaran su falta de recuerdos, más allá de presentar una «embriaguez moderada».

Con todo esto expuesto en el juicio, el Ministerio Fiscal ha optado por mantener su calificación en la que acusa al joven de un delito de abuso sexual intentado por el que le pide dos años de prisión y una indemnización de 3.000 euros. Para la fiscal no hubo empleo de fuerza ni de intimidación y tampoco «podemos decir si hubo o no hubo acceso carnal». Es por eso por lo que el Ministerio Público considera que lo que hubo fue un intento de penetración. En todo caso, desde Fiscalía se apunta a que en el caso de que el tribunal estime que hubo un delito abuso sexual, se le imponga la pena mínima de cuatro años de cárcel.

Por su parte, la acusación sí ha mantenido la acusación de agresión sexual por considerar que el acusado «atentó contra la libertad sexual en la modalidad de violación», ya que, tal como ha sostenido una de las forenses, los signos indirectos detectados llevan a «una probabilidad alta de penetración», aunque sin poder asegurarlo con todo fiabilidad, además de sostener que medió el empleo de la fuerza. La acusación reclama doce años de prisión y una indemnización de 100.000 euros para la joven por los daños morales ocasionados y las secuelas que le han quedado.

Desde la defensa se ha abogado por la libre absolución al estimar que todo fue consentido y que no hay prueba de que el acusado actuara en contra de la voluntad de la chica, ni tampoco de que se llegara a consumar la relación.

Los hechos

Los hechos juzgados y a la espera ya de sentencia tuvieron lugar el 15 de octubre de 2017 cuando el acusado y la chica coincidieron en una caseta del recinto ferial. Tras bailar juntos, y según el Ministerio Fiscal, «abandonaron la referida caseta y se dirigieron a la parte exterior y trasera de unos baños públicos del recinto ferial». Los gritos de la chica llegaron hasta unos vigilantes de seguridad que pasaban próximos al lugar y que inmediatamente acudieron a socorrer a la víctima, mientras que el joven salió huyendo, aunque fue detenido sobre la marcha.

En un primer momento, la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Jaén encargada del caso ordenó prisión preventiva, comunicada y sin fianza para el joven como presunto autor de un delito de abusos sexuales. Sin embargo, al día siguiente la supuesta víctima declaró ante la jueza no acordarse de muchas cuestiones, por lo que desde el juzgado se dictó un auto con el que el joven quedó en libertad y pudo salir de prisión, eso sí, con cargos.

Durante la Feria de San Lucas de 2017 la Policía Nacional llegó a investigar un total de seis casos de agresión sexual a mujeres registrados en Jaén capital durante los nuevos días de Feria de San Lucas. Las edad de las víctimas se encontraba en una horquilla que va desde los 15 a los 22 años. Todos los casos tuvieron lugar en el entorno del recinto ferial 'Alcalde Alfonso Sánchez Herrera'.