Un abogado bastante futbolista de una familia muy comprometida

Julio Millán, cumple mañana un mes como primer edil/LIÉBANA
Julio Millán, cumple mañana un mes como primer edil / LIÉBANA

El alcalde de Jaén, Julio Millán, no tenía una vocación profesional clara y se decidió por el Derecho porque le permitía tener una formación amplia.

JOSÉ M. LIÉBANA

A Julio Millán Muñoz (Jaén, 11 de abril de 1977) siempre le ha gustado el deporte, sobre todo el fútbol – es del Barça – , y se recuerda de niño peloteando en la plaza de Rosales y por el barrio de San Juan. Participó en las escuelas deportivas municipales y en clubes, coincidiendo con jugadores del equipo de fútbol sala de los últimos años, o con Dani Rodríguez después, y luego en las asociaciones juveniles... No tenía una vocación profesional clara y se decidió por el Derecho porque le permitía tener una formación amplia. Eligió el turno de tarde para participar por la mañana en distintos colectivos y compartió aulas con universitarios que ya estaban trabajando. Nunca se vio como funcionario, sino ejerciendo desde el ámbito privado.

Su faro ha sido su familia, sus padres, «gente muy comprometida», que le contaba historias de la Transición, de su participación en la HOAC y la JOC (cristianos de base), y su tío Julio Millán (Mensajeros por la Paz), siempre en torno al compromiso social, a Cáritas, al movimiento vecinal, pero nada de política. «Y luego, muchas amistades que te encuentras en el camino y profesores», en particular Antonio Moreno Aguirre, de Historia Contemporánea, que les enseñó los movimientos obreros, la revolución industrial o la Segunda República.

Muy reservado sobre su vida personal, también por cierta timidez, Millán asegura que siempre ha buscado la estabilidad emocional, que conoció a su mujer con 16 años y que iba a verla a Granada todos los fines de semana. Padre de tres hijos, el primero con 28 años, se considera muy familiar. Sus aficiones son el deporte y jugar con sus «chiquillos». Y cuando era joven, la actividad asociativa.

Es el tercero de seis hermanos, uno de ellos de origen saharaui. Los mayores le influyeron, por ejemplo, en su gusto por los cantautores, aunque no es muy melómano ni cinéfilo. Le gusta leer historia reciente y novela histórica. Más búho que alondra desde que estudió la carrera, se concentra mejor en el silencio de la noche, como cuando escribió el discurso de investidura.

Trayectoria política

Fue coordinador de Políticas Migratorias (2001-03), coordinador en Jaén de la Agencia Andaluza del Voluntariado (2004-06), coordinador provincial del Instituto Andaluz de la Juventud (2006-07), gerente provincial de EPSA (2007-08), delegado de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio (2008-10), concejal jienense en 2015 y parlamentario andaluz hasta 2018, en que fue elegido secretario general del PSOE jienense y candidato a la alcaldía. «Porque han ido llegando, pero nunca me lo planteé. Empecé por puestos más bien técnicos de los que aprendí mucho sobre cómo funciona la administración», cuenta. Reconoce que en algunas cosas ha sido precoz, el más pequeño, como cuando jugaba al fútbol con los mayores o era el delegado de la Junta más joven. Aunque niega haber tenido prisas en la vida.

Se incluye entre los que suelen ver la botella medio llena y se considera pragmático pero sin dejar de ser idealista en lo que a cambiar las cosas se refiere. «Soy bastante pragmático, muy funcional, resolutivo;es una cuestión vital pues soy muy nervioso y me gusta resolver, decidir y no darle muchas vueltas a las cosas. Y si no se encuentra la solución, se deja reposar un tiempo, pero sin darle más vueltas», dice.

Y defiende al ultranza el trabajo en equipo, delegar, «que cada concejal tenga su responsabilidad y que la asuma». «Y más aún cuando es un equipo de confianza. Me gusta hacer equipos, hay que implicar a la gente, también a la ciudadanía. Los milagros de una persona sola no valen». Como en el fútbol.