Bondad y maldad de la nieve
En este frío enero hemos encontrado cómo los medios de comunicación han colaborado en que el servicio público sobre el estado de la meteorología llegue a todos los rincones
Tomás de la Torre Lendínez
Viernes, 20 de enero 2017, 11:39
Comenzamos a andar desde Jaén a Granada cuando el frío y la nieve en este blog nos rodean por todas partes. Deseamos que nuestras colaboraciones ... sucesivas sean afectivas, calurosas y sugerentes a los muchos lectores de la versión digital de nuestro periódico IDEAL.
En este frío enero hemos encontrado cómo los medios de comunicación han colaborado en que el servicio público sobre el estado de la meteorología llegue a todos los rincones, donde los lectores preocupados por el frío y la nieve salgan preparados de casa, o tengan cuidado de hijos y personas mayores que, seguramente, son los sectores más perjudicados en el extremo clima siberiano que nos regala la estación invernal.
Para Granada es un regalo de la naturaleza la nieve que servirá para esquiar a tanta gente, que acude a la ciudad nazarí a dejar sus dineros en toda la hostelería situada en Pradollano.
Por el contrario para Jaén, donde llovizna en estos momentos, la nieve es un elemento un tanto raro y difícil en una ciudad situada cuesta arriba lamiendo las piedras, que conducen hasta el Castillo de Santa Catalina. Cuando nieva en Jaén las caídas de peatones y los virajes de los coches son una prueba para que las urgencias hospitalarias tengan clientes, así como los talleres de chapa y pintura de vehículos a motor.
Por lo tanto, en esta primera entrada, deseo ser un pequeño faro para contar asuntos vitales, costumbres pasadas y presentes, temas sobre educación, sanidad, dependencia y todos los servicios que puedan ayudar a los lectores, a quienes ruego tengan a bien de recibirme en sus pantallas digitales y anuncien esta aparición en la edición digital, que no supondrá desaparecer del formato en papel como vengo haciendo desde hace más de treinta años.
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