Las primeras tormentas del 'otoño' causan daños en el Condado y la Sierra de Segura

Una de las calles de Arquillos anegada. /
Una de las calles de Arquillos anegada.

Arroyo de Ojanco, Arquillos y Sorihuela del Guadalimar sufrieron anegaciones y derrumbes durante la madrugada

MAMEN RODRÍGUEZJAÉN

Llegó al fin la ansiada lluvia que necesita el campo. Pero llegó en la forma en que suele hacerlo en la transición entre el verano al otoño: en forma de tormentas. Trombas de agua que descargaron con fuerza en distintos puntos de la provincia, especialmente en las comarcas del Condado y la Sierra de Segura. El servicio de coordinación de emergencias tuvo constancia de alrededor de medio centenar de incidencias durante el día de ayer, aunque ninguna de especial gravedad. Entre los pueblos afectados por anegaciones de bajos o balsas de agua en calles y carreteras están Arroyo de Ojanco, Puente Génave, Vilches, Arquillos, Sorihuela, Linares, Úbeda, Andújar y Marmolejo, según datos del 112.

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Las tormentas fueron descargando de forma generalizada por toda la provincia desde las siete de la tarde del domingo, aunque según el 112 fue a partir de la medianoche y la llegada del lunes cuando comenzaron a producirse incidencias.

Una fuerte tromba inundó calles de Puente Génave y Arroyo del Ojanco durante la madrugada. La circulación por la N-322 se vio afectada. En el término de La Puerta de Segura, en Los Yegüerizos, se recogieron mas de cincuenta litros y fue precisa la intervención de operarios del Ayuntamiento para despejar la carretera que accede a la aldea. En Hornos de Segura cayeron más de 35 y 30 en Beas. Una riada de barro saltó sobre carretera que va a El Tranco, desde Villanueva del Arzobispo, haciendo la circulación poco menos que imposible.

En el Condado, los daños fueron cuantiosos en Arquillos: calles, carreteras y casas inundadas, carriles cortados, coches atrapados. .. Se llegaron a medir allí 70 litros por metro cuadrado.

En Sorihuela los daños se concentraron un derrumbe de un muro en el casco urbano. Se tuvo que trasladar la consulta médica a otra zona por motivos de seguridad.

En Castellar se repitió la historia sufrida el 30 de abril de 2011 y el agua inundó la ermita de Nuestra Señora de la Consolación. Esta vez la riada de agua y barro fue menor, pero la imagen del líquido entrando en el templo volvió a repetirse. En ningún momento, eso sí, la talla de la Virgen, en alto y en el lugar opuesto a la concentración del agua, resultó dañada.

En Vilches los 55 litros de agua registrados durante la noche del domingo al lunes provocaron que cuatro viviendas de la calle Doctor Fleming quedaran anegadas. No hubo necesidad, sin embargo, de que intervinieran los bomberos, bastó la actuación conjunta de las familias afectadas y los empleados municipales. La tromba de agua afectó también a las calles Fuentezuelas, Cuesta de la Piscina y Mesones que quedaron inundadas de barro. Algunos tramos de las vías que enlazan las aldeas de Guadalén con Maraelrío y Guadalén con la prensa del embalse se veían afectados.

Preocupaba que en el Cerro de la Virgen del Castillo, poblado de numerosas cuevas que hasta hace unas décadas oficiaron como vivienda habitual, la enorme tormenta provocara un nuevo desplome. Afortunadamente, las lluvias no han producido desplomes ni daños.

En Andújar la lluvia irrumpió en los últimos suspiros de feria. El concierto de Efecto Pasillo, tuvo que acortar en el tramo final. Las precipitaciones cayeron con más intensidad en la mañana. Los bomberos hicieron 15 salidas por anegaciones.