Jaén pendiente de los hombres en la Luna

Jaén pendiente de los hombres en la Luna

En la capital se hablaba de la necesidad de conservar el barrio de la Magdalena, cuna de la ciudad

CARMEN CABRERAJAÉN

EL año 1969 llegó de la mano de una imagen imborrable para aquellos que tenían la suerte de disponer de televisor. El día 16 de julio de ese año, a las dos de la tarde, muchas familias y amigos se encontraban reunidos frente a la tele para contemplar, a través de TVE, el lanzamiento del 'Apolo XI' en su camino hacia su cita histórica con la Luna. Los siguientes días, el mundo entero siguió con expectación la aventura de Armstrong, Aldrin y Collins en el espacio. Cuatro días después, concretamente el 20 de julio, domingo, la provincia jienense, al igual que el resto de España, se levantó temprano para ver cómo el hombre ponía el primer pie en la Luna.

La contenida emoción se desbordó cuando el pie izquierdo de Armstrong pisaba la superficie lunar mientras Jesús Hermida, con voz entrecortada, traducía aquello de «un pequeño paso para el hombre, un gigantesco paso para la Humanidad». Aunque no eran muchos los que disponían de un aparato de televisión en aquellos años, la gesta hizo que familiares y vecinos se reuniesen en torno al receptor más cercano y que se elevase espectacularmente el alquiler de aparatos.

Los jienenses tenían la sensación de estar viviendo, al igual que el resto del mundo, un momento para la posteridad. Por ello, en todos los corrillos no se hablaba de otra cosa.

Juan Carlos, sucesor a Franco

Aunque pocos días después hubo un tema que consiguió eclipsar a los cuatro hombres que visitaron la Luna. Las Cortes aprobaron la propuesta de Franco de que Juan Carlos fuera su sucesor. Otra vez más, la televisión fue el centro. El que tenía la suerte de tenerlo desde su propio hogar y el que no, en casa de los familiares y amigos. La radio también fue la gran aliada durante estos días del verano de 1969 que llegó lleno de noticias importantes.

En la provincia de Jaén se vivía expectante a estos cambios históricos mientras se combatían las altas temperaturas. Mientras tanto, el prelado de la Diócesis se reunía para crear una asociación de sordomudos, tras cubrir -según apuntaban- las metas propuestas en cuento asistencia social a los inválidos civiles, enfermos mentales y discapacitados psíquicos. Para la Diócesis, conseguir este objetivo suponía una «necesidad perentoria». Un paso más -apuntaban- dentro de una progresiva evolución que hacían que «a Jaén no pueda seguir considerándosela la Cenicienta de Andalucía y aún de España».

Por su parte, el escritor Juan Eslava Galán hablaba de la importancia de conservar el barrio de la Magdalena, donde nació la ciudad. Apuntaba que el Ayuntamiento de Jaén había trabajado en los últimos tiempos en embellecerlo y conservarlo.

En el aspecto deportivo, Jaén se encontraba en pleno mercado de fichajes futbolísticos. Uno de los fichajes para el Real Jaén de esa temporada fue Mora, proveniente del Hércules de Alicante.

Era época también para la Feria de Linares y en ese verano se destacaba la necesidad de un mayor realce al Concurso de Tarantas, buscándole una protección estatal y propaganda de ámbito nacional y un marco más adecuado. Incluso había aficionados que proponían para ello la explanada de una mina abandonada. Las corridas de toros también eran de lo más destacado.