"Bastantes más" de 2.000 hectáreas

Retén de miembros del Infoca, intentando controlar el incendio de Quesada./
Retén de miembros del Infoca, intentando controlar el incendio de Quesada.

El incendio de Quesada, provocado por un rayo, sigue activo y los efectivos continúan luchando para controlarlo

IDEALjaén

Un rayo fue el causante y prendió la llama. El incendio, declarado en la tarde del domingo 5 en el paraje conocido como La Cruz del Muchacho, no parecía ser un riesgo más allá de lo común para un pequeño foco de fuego en periodo estival.

48 horas más tarde, el Infoca lo daba por controlado. Hoy, una semana después, se desconoce el alcance real del incendio y la superficie calcinada podría rebasar considerablemente las 2.000 hectáreas de las que se lleva hablando varios días. "Bastantes más" según Antonio Sanz, el delegado del Gobierno en Andalucía.

Pero las condiciones meteorológicas extremas de la tarde del día 7 reactivaron el fuego, aparentemente dominado por la mañana. Las turbulencias obligaron al Infoca a retirar los 18 medios aéreos que estaban trabajando en la zona, quedándose toda la noche con 13 retenes, seis autobombas y equipos auxiliares luchando contras las llamas.

A la mañana siguiente el fuego había avanzado hacia el sureste por varios flancos que 11 medios aéreos y un centenar de especialistas en extinción trataban de frenar. Estando a unos tres kilómetros del término municipal de Larva y a cinco de Huesa, sólo fue necesario proteger algunas naves ganaderas de la zona, sin que hubiera riesgo para ningún núcleo de población. Ante el miedo de los vecinos de la zona, desde la Consejería de Medio Ambiente se hizo una llamada a la calma y a la confianza en las capacidades de los bomberos del Infoca.

Las altas temperaturas, la baja humedad relativa del aire y las rachas de viento estaban dificultando las labores sobre un terreno escarpado y muy erosionado, donde únicamente los helicópteros y aviones pueden trabajar con mayores garantías de éxito. Para ese momento la superficie arrasada por el incendio apuntaba a unas 200 hectáreas, habiendo quemado unos 400 olivos, según la COAG. Por suerte muchos de los cultivos de cereal fueron recolectados hace pocas semanas, lo que ha impedido lamentar mayores daños agrícolas.

En unas horas el fuego multiplicó por seis el estropicio, elevando el total estimado de hectáreas afectadas hasta las 1.800. El incendio se hacía más grande, a la vez que el número de efectivos desplazados: más de 150 retenes y casi 20 medios aéreos a los que se sumaron nueve aviones más por parte del Ministerio de Agricultura.

El imparable avance de las llamas obligó a elevar el nivel de alerta al 1 -lo que permitió incorporar la ayuda de la Unidad Militar de Emergencia- y a desalojar una pedanía de Huesa. Un miembro del Infoca pudo grabar la estampa de aquel día desde dentro:

En la tarde del viernes ya se encontraban trabajando en la zona más de 500 especialistas, 250 militares y una veintena de medios aéreos para frenar un fuego de avance lento pero imparable que se habría ya cobrado "bastantes más" de 2.000 hectáreas, según el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz. Ayer se programó una nueva ofensiva por tierra y por aire para estabilizar el frente, aprovechando el fresco de las primeras horas de luz en el momento con menos viento del día. Ese es el plan. El éxito dependerá del viento, que anoche parecía dar tregua.

La última hora del incendio es que evoluciona favorablemente pero aún no está completamente estabilizado, ya que una variable en las condiciones ambientales supondría peligro de retorno de fuego.

Al parecer, el perímetro afectado es mucho mayor del que se está barajando por los medios de comunicación, aunque es prematuro precisar cifras. Se mantienen activos dos puntos, uno en el Sector de Haza Blanca y otro en Sector Haza de Chillar, con 543 efectivos, 21 medios Aéreos, 46 vehículos terrestres y dos Buldozer. Todos contra el mismo enemigo, sin importar el uniforme ni los galones.

 

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