¿Qué hacer con el tranvía?

¿Qué hacer con el tranvía?

Más de cien millones de euros de inversión, siete años y medio desde que se anunció el proyecto, 42 meses varados los vagones en cocheras... IDEAL recoge en un informe historia, datos, cifras y sobre todo opiniones de representantes de colectivos, sindicatos, empresarios y vecinos de Jaén sobre qué se debe hacer con el sistema tranviario

LORENA CÁDIZ, JORGE PASTOR, JOSÉ M. LIÉBANA jaén

En plena precampaña electoral, una mañana de marzo de 2007, la entonces candidata del PSOE a la capital, Carmen Peñalver, sorprendía con el proyecto estrella de su programa: un tranvía que atravesaría la ciudad de norte a sur y de sur a norte.

Hoy, con la precampaña para las elecciones municipales de 2015 a la vuelta de la esquina, mucho ha cambiado la historia. El trazado del tranvía está hecho al completo. Los vagones encerrados en Vaciacostales, y el sistema totalmente paralizado. La convocatoria de los comicios sitúa el sistema tranviario de nuevo en el escaparate sobre el posicionamiento de cada formación respecto a una decisión definitiva sobre qué hacer con esta infraestructura, que requirió por otro lado una inversión millonaria.

Esta es la historia de lo que ha ocurrido en estos siete años y medio: Aquella candidata llegó a ser alcaldesa y su compromiso electoral, «que llevaba escrito a fuego», según dijo en su día el entonces consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, comenzó a ejecutarse un mes de abril de 2009. Hasta llegar a ese momento, cuando se llevó a cabo el acto oficial de comienzo de las obras, habían corrido ya ríos de tinta sobre este proyecto. Buena parte de ellos por parte de dirigentes del Partido Popular, que desde el principio mostró un rechazo tajante al tranvía. Lo calificó de «capricho», auguró que destrozaría el tráfico y que supondría gastarse un dineral en un medio de transporte que no sería útil para la mayoría de los ciudadanos. El día que comenzaron las obras habían recogido más de diez mil firmas en contra del tranvía.

Empezaron las obras y continuaron, con los correspondientes trastornos de tráfico. Hubo que esperar a diciembre de 2010 para que, por primera vez subiera el telón. En un acto organizado en las ya construidas cocheras y talleres de Vaciacostales, que ocupan una superficie de más de 22.000 metros cuadrados, se pudo ver por primera vez uno de los vagones del tranvía. Allí estaban miembros de asociaciones de vecinos y otros colectivos sociales, a los que la alcaldesa, y la Junta de Andalucía, que financió las obras al cien por cien, habían invitado.

2 de febrero de 2011. El ya convertido en polémico tranvía pisaba por primera vez la calle. Salía de las cocheras de Vaciacostales, donde mes y medio antes se había mostrado a la ciudadanía el vagón. Aquel día eran todo buenas noticias. Se presentaba la segunda unidad del tranvía, que ya había llegado a la ciudad, salía a la calle y echaba a andar sin problemas entre la parada de Vaciacostales y las cocheras. La alcaldesa anunciaba además, que durante un periodo de cinco o seis meses, los pasajeros no iban a tener que pagar por el billete del tranvía porque estaba en periodo de pruebas.

Después de los correspondientes trayectos sin pasajeros, de ver durante unas semanas al tranvía circulando por el centro y de oír el sonido de una campanita al salir de cada parada, llegó el día anunciado. El 3 de mayo de ese año, por primera vez, se abrieron las puertas de los vagones a los ciudadanos y gratis. El primer día se contabilizaron 4.800 pasajeros y el segundo 8.366.

El entonces líder de la oposición y candidato a la Alcaldía de Jaén por el PP, José Enrique Fernández de Moya, intensificó las críticas que desde el principio había planteado su partido al proyecto, defendiendo que Jaén necesitaba mucho más otros proyectos como la Ciudad Sanitaria, y que el tranvía suponía una hipoteca para la ciudad.

Paralización

El PP intentó parar las llamadas pruebas en blanco con un recurso ante la Junta Electoral, ya que coincidían con la precampaña electoral. La Junta Electoral no vio inconveniente en que ambas cosas coincidieran en el tiempo, pero solo unos días más tarde, el 20 de mayo de 2011, los vagones entraron en Vaciacostales y ya no salieron más.

Y es que entonces la empresa concesionaria del servicio de autobuses en la ciudad, Autobuses Castillo, que presentó una demanda en los juzgados por «competencia desleal» al estar funcionando el tranvía sin cobrar. El juez ordenó la «suspensión de la gratuidad del servicio público» y como los vagones todavía no contaban con la logística necesaria para cobrar a los pasajeros, se quedaron aparcados.

En junio se celebraron las elecciones y ganó por mayoría absoluta el PP, lo que muchos interpretaron también como un «no al tranvía. Desde el principio Fernández de Moya dejó claro que no iba a hacerse cargo del coste del mantenimiento del sistema tranviario, tal y como habían reflejado en un acuerdo la Junta de Andalucía y el equipo de gobierno anterior. (La Junta financiaba al cien por cien las obras y el Ayuntamiento se hacía cargo del pago de los vagones y del mantenimiento del sistema).

El nuevo gobierno municipal apuntó directamente a la Junta de Andalucía para que asumiera o todo o parte del coste del sistema. Así lo aprobó en el primer pleno ordinario del mandato de Fernández de Moya, en el mes de julio de ese año.

Cronología

Todo comenzó en marzo de 2007. Era el proyecto estrella de Peñalver. Y todo terminó en junio de 2013, cuando el actual alcalde directamente entregó las llaves a la Junta de Andalucía

Anuncio del proyecto

Marzo de 2007: En una carpa instalada en la calle Miguel Castillejo, donde habría de construirse el centro de salud de Expansión Norte (aún en obras), la candidata del PSOE, Carmen Peñalver, presentó por primera vez el proyecto estrella de su programa electoral, un tranvía que cruzaría la ciudad de norte a sur.Comienzan las obras

Abril de 2009: Comienzan las obras. Lo hacían en el extremo final del trazado, a la altura de Vaciacostales. El día que se hizo el acto oficial, en lugar de colocar la primera piedra, se puso el primer cartel en la plaza Jaén por la Paz. Ese día el Partido Popular había recogido ya más de diez mil firmas en contra del tranvía.Se exhibe un vagón

Diciembre de 2010: Con las obras ta terminadas, financiadas al cien por cien por la Junta de Andalucía, se organizan unas jornadas de puertas abiertas en las cocheras y talleres de Vaciacostales, Se convoca a las asociaciones y colectivos sociales y se muestra, por primera vez, un vagón del tranvía. Hubo aplausos y muchas fotos. Echa andar

Mayo de 2011: En febrero salió por primera vez a la calle. Comenzaron las pruebas a lo largo de todo el trazado. Y en mayo, con el segundo vagón ya en Jaén, por primera vez se permite a los vecinos subirse. Es periodo de pruebas y no se cobra billete. El primer día se subieron 4.800 pasajeros, y el segundo 8.366Paralización y elecciones

Mayo-junio de 2011: Días después de que comenzaran las pruebas, los vagones entraron en Vaciacostales después de que la empresa de autobuses Castillo presentara una demanda ante el juzgado por competencia desleal. En junio el PP, de algún modo con su no al tranvía y sí a la ciudad sanitaria, consiguió mayoría absoluta en el Ayuntamiento. «Una ruina»

Octubre 2011: El nuevo alcalde, José Enrique Fernández de Moya, anuncia que ha contactado con varias empresas para ofrecerles una explotación conjunta del sistema, y que todas han concluido que el tranvía es una «ruina». Antes de eso, dejó claro que el Ayuntamiento no iba a asumir los gastos de los vagones y el mantenimiento.Nuevas pruebas

Junio de 2012: Los vagones vuelven a salir a la calle. Ferrocarriles de Cataluña anuncia una auditoría al tranvía y se compromete a gestionarlo durante un año. Para ello, se pone de nuevo en prueba el sistema, para ver si todo sigue funcionando bien. Las pruebas salen bien, pero en enero de 2013 rechazan hacerse cargo.Entrega de llaves

Julio de 2013: El alcalde pide una intervención de todas las administraciones para gestionar el sistema. Llega incluso a acudir al Defensor del Pueblo andaluz, que acaba dándole la razón. Sin respuestas. En julio da carpetazo al asunto y entrega las llaves del tranvia en Sevilla, alegando que es responsabilidad de la Junta de Andalucía.La sentencia judicial

Marzo 2014:El juez condena al Ayuntamiento a indemnizar a un joven que sufrió un accidente con los adoquines del tranvía. Entiende, por tanto, que el sistema es responsabilidad del Ayuntamiento. La Junta aprovecha a la coyuntura para pedir al alcalde que recoja las llaves y lo ponga en marcha. Nada se ha hecho.

No se puede decir que el actual alcalde y su equipo no lo hayan intentado. Sin negar que el proyecto suponía una «ruina», se intentaban buscar salidas proyecto. En agosto, Fernández de Moya puso sobre la mesa una propuesta. Anuncia que la solución es que el tranvía lo exploten varias empresas y que el billete tenga que costar un euro para que los ciudadanos lo cojan. El Ayuntamiento ha hablado con Alstom (fabricante de los tranvías), Gea 21 (una de las constructoras de la infraestructura tranviaria) y Castillo (concesionaria de los autobuses urbanos), y en septiembre lo hará con otras empresas de fuera de la comunidad autónoma. Todas ellas, según sus palabras de entonces, habrían mostrado interés en participar pero con unos gastos menores (por ejemplo, que la Junta pague los 30 millones de euros de los tranvías).

En octubre, el alcalde hace público los resultados de sus reuniones y asegura que las siete empresas consultadas coinciden en que el tranvía es «una ruina».

A partir de ahí empieza a gestarse la siguiente estrategia, y es que sean varias las administraciones públicas que se hagan responsables del mantenimiento del sistema. Pero antes de continuar por esa senda, surge una novedad: Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña (FGC) firma un acuerdo con el Ayuntamiento por el que llevará a cabo una auditoría al tranvía para conocer la viabilidad presente y futura del mismo y se compromete a gestionarlo, al menos, durante un año. Para ello, en junio de 2012, los vagones volvieron a salir a la calle para comprobar que seguían funcionando. Llegaron desde Vaciacostales hasta la plaza Jaén por la Paz y volvieron.

Esa ha sido la última vez que los raíles que discurren por la ciudad han tenido uso (sin contar el aparcamiento improvisado que son, a día de hoy, para los turismos). Las pruebas técnicas fueron bien, todo funcionó correctamente, pero... En enero de 2013 Ferrocarriles de Cataluña rechaza el proyecto, no gestionará el tranvía.

Defensor del Pueblo

Entonces el alcalde ataca duro. Pide la intervención de la Junta de Andalucía, la Diputación, el Gobierno y el Ayuntamiento mismo. Una explotación a «cuatro bandas». Los cruces de acusaciones son muchos, el clima se tensa. El equipo de Gobierno municipal recurre incluso al entonces Defensor del Pueblo, José Chamizo, quien acaba dándole la razón asegurando que el Ayuntamiento «no tiene medios para echar a andar el tranvía» y se ofrece para mediar ante la Junta «o quien haga falta». Eso fue en mayo del año pasado, pero de nada sirvió. En verano, el tranvía de Jaén llegó a su última parada, al menos este mandato, cuando Fernández de Moya, para demostrar aún más si cabe su negativa a hacerse cargo del transporte tranviario, fue a Sevilla a entregar las llaves del mismo.

De entonces a ahora ha habido pocas novedades. La más destacada, en marzo de este año, cuando el juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Jaén condenó al Ayuntamiento al pago de 346 euros por el accidente que sufrió un motorista debido al mal estado de los adoquines del tranvía. El juez consideró que las obras estaban recepcionadas y el tranvía es propiedad del Ayuntamiento. El equipo de gobierno del PP dejó claro su rechazo, y aprovechando esta situación, la Junta pidió al alcalde que recogiera las llaves, pero todo sigue igual.

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