Vecinos de Beas de Segura se movilizan para pedir a la administración la restauración del Puente Mocho

"Ante el peligro de inminente derrumbe de su estructura, creemos que es el lugar ideal para llevar a cabo este movimiento", dice el portavoz de esta iniciativa

EUROPA PRESSBEAS DE SEGURA (JAÉN)
Vista del Puente Mocho entre Beas de Segura y Chiclana de Segura. / MAMEN RODRÍGUEZ/
Vista del Puente Mocho entre Beas de Segura y Chiclana de Segura. / MAMEN RODRÍGUEZ

La Plataforma por el Patrimonio de Beas de Segura ha conseguido en diez días reunir más de mil firmas de los habitantes de esta localidad así como de la vecina Chiclana de Segura instando a las a las administraciones competentes a que coordinen "de forma inmediata" responsabilidades y esfuerzos para solucionar la situación de deterioro en que se encuentra el Puente Mocho, situado sobre el río Guadalimar, entre ambos términos municipales.

El portavoz de la Plataforma del Patrimonio de Beas de Segura, Antonio López Molina, ha señalado que este proyecto es fruto de "un grupo indeterminado de personas" -no hay un número fijo de miembros en la plataforma por ser completamente abierta- que buscan la salvaguarda del patrimonio artístico, cultural y etnológico de Beas, "pero queremos trasladar estos objetivos a toda la comarca, pues consideramos que un pueblo no es un ente cerrado herméticamente, sino que por él actúan también las poblaciones cercanas; pero esta salvaguarda tiene un pilar básico que hace de eje para cualquier actuación: el apoyo ciudadano, de manera que debemos concienciar antes a las personas para que éstas, a la vez, luchen por cada objetivo que se marque al hacerlo como propio".

"Hemos decidido comenzar este proyecto por un monumento emblemático que compartimos con Chiclana: el Puente Mocho. Tras décadas de completo abandono, con inversiones muy puntuales de la Junta de Andalucía para estudiarlo, y ante el peligro de inminente derrumbe de su estructura, creemos que es el lugar ideal para llevar a cabo este movimiento", ha subrayado López Molina.

El portavoz ha señalado que los daños que sufre el Puente Mocho son profundos y de envergadura, pero "el principal es que el frente que da al agua hacia arriba ha perdido buena parte de sus sillares. La consecuencia es que el relleno existente en el puente se va deteriorando ahora a una velocidad exponencial".

"Además han surgido dos grandes grietas en el arco "medieval" que amenazan con echarlo abajo. Por último este arco únicamente se está sustentando por dos sillares pues el resto ha desaparecido con el tiempo. En el momento en que caigan esos dos sillares es muy posible que el Puente sucumba", ha espetado el portavoz de la Plataforma.

El jefe de Conservación del Patrimonio Histórico de la Delegación de Cultura "nos ha dado a entender que la restauración del Puente era un hecho muy costoso y que debía implicar a varias delegaciones, de manera que debíamos instar a los Ayuntamientos de Beas de Segura y Chiclana de Segura para que a su vez instaran a la Junta, vía delegado provincial, a que se coordinaran para alcanzar este fin", de ahí que esta Plataforma necesite de tanto apoyo, ha señalado López Molina.

Sobre el puente

Pese a que no hay acuerdo sobre su datación definitiva, pues no hay documentación fidedigna que lo corrobore, "lo más probable es que sea de los siglos I ó II. Forma parte del trazado de un vial romano que unía Cartagonova con Cástulo, vial que después enlazaría con la Vía Augusta", ha explicado el portavoz de la Plataforma.

Tiene una longitud de 100 metros y presenta algunas singularidades que lo hacen "casi único". López Molina ha señalado que "es un enigma el por qué tiene una desviación en el centro: se apunta a que en realidad sean dos puentes, siendo el más antiguo el tramo de la orilla de Beas --la orilla izquierda mirando aguas abajo--, aunque no hay certeza al respecto".

El Puente cuenta, además, con un pequeño vado a la altura de esta curva anteriormente mencionada. "Parece ser que es simplemente un sistema de seguridad para que el agua salte por encima en momentos de riadas, las cuales no son infrecuentes. De hecho, los arcos de la parte de Beas ocupan un cauce secundario que se llena de agua cuando hay una crecida", ha continuado el portavoz.

Desde la Plataforma han apuntado que su utilización ha sido masiva hasta el momento en el que se crea un nuevo trazado hacia el norte por la actual carretera nacional. "Por él ha pasado, por ejemplo, Santa Teresa de Jesús, aunque el puente ha tenido un destino más profano hasta hace unos veinte años, cuando se cerró su paso al tráfico rodado".

El uso que se le da actualmente al Puente Mocho es casi exclusivamente ganadero, ya que la tradicional trashumancia sigue utilizándolo: todos los inviernos, cientos de cabezas de ganado ovino y bovino cruzan el Puente camino de Sierra Morena, para volver unos meses después a la Sierra de Segura. "Si desaparece el puente desaparecerá la cañada real y, por tanto, la trashumancia tal y como la conocemos", ha espetado López Molina.

Para finalizar, el portavoz de la Plataforma por el Patrimonio de Beas ha señalado que en el entorno del puente hay varios molinos, "probablemente romanos, a tenor de su forma arquitectónica, aunque es posible que uno de ellos sea árabe" y que aún quedan vestigios de la maquinaria, "pues su derrumbe ha comenzado hace relativamente poco". Los alrededores son muy ricos en cerámica íbero-romana y hay ramales de vía romana por la parte del puente perteneciente a Beas de Segura.