Sólo siete de cada cien niñas de la provincia de Jaén se vacuna contra el cáncer de útero

El índice de esta dosis, voluntaria y gratuita, ha descendido del 66 por ciento de 2008 al 7 por ciento del año pasado

CARMEN CABRERAJAÉN
Una sanitaria aplica la vacuna contra el cáncer de cérvix a una niña. :: IDEAL/
Una sanitaria aplica la vacuna contra el cáncer de cérvix a una niña. :: IDEAL

Los centros de atención primaria de la provincia continúan la administración de la vacuna contra el papilomavirus para prevenir el cáncer de cuello de útero o cérvix, que empezó a ponerse en otoño de 2008. Las beneficiarias de esta medida preventiva que se incluye en el calendario vacunal, y que es voluntaria y gratuita, son las niñas de 14 años. Sin embargo, mucho ha cambiado desde que la Consejería de Salud aprobara su administración hace ahora algo más de dos años con el fin de no contraer el virus y evitar una enfermedad que se contagia a través de las relaciones sexuales.

El hecho es que se ha pasado de una tasa del 66,5 por ciento a un 6,8 por ciento. La vacuna contra el papilomavirus consta de tres dosis que se deben administrar con una pauta concreta. Así, la segunda y tercera dosis se pone al mes y a los seis meses de la primera, respectivamente. Según fuentes sanitarias, en Jaén se administraron desde septiembre de 2008 y durante el año siguiente (correspondiente a las niñas 3.682 nacidas en 1994) un total de 7.921 vacunas de este tipo, de las que 2.766 corresponden a la primera, 2.704 a la segunda y 2.451 a la tercera. El índice de vacunaciones alcanzó entonces del 66,5 por ciento.

Con respecto a las 3.748 niñas nacidas en 1995, se han administrado un total de 5.591 vacunas, que corresponden a 2.021 de la primera dosis, 1.939 de la segunda y 1.631 de la tercera. En esta ocasión, la tasa ya se vio reducida al 43,5 por ciento, aunque entonces casi la mitad de las chicas con posibilidades de hacerlo optaban por la vacuna para prevenir.

Sin embargo, los datos de 2010 son mucho más reducidos, cayendo en picado la tasa de vacunación. Sobre las 3.505 niñas nacidas en 1996, y que habían podido vacunarse durante ese año se habían administrado -hasta el mes de noviembre- 1.922 vacunas, que corresponden 989 dosis a la primera, 693 a la segunda y 240 a la tercera. Es decir, que si tenemos en cuenta aquellas adolescentes que han completado todo el proceso de vacunación, de forma que sea eficaz, comprobamos que tan sólo un 6,8 por ciento de las chicas que podían haberlo hecho han recibido esta prevención.

Dudas

Esta bajada, según los expertos sanitarios, podría deberse a la falta de interés tras el tirón mediático que hubo en 2008, pero también a la incertidumbre sobre los posibles efectos secundarios. Uno de estos expertos es el jefe de Obstetricia y Ginecología del Hospital San Agustín de Linares, Francisco Valdivieso Pérez, quien ha hecho especial hincapié en varias ocasiones en la importancia de «la vacunación como una eficaz prevención frente al virus del papiloma humano».

La vacuna del cáncer de cérvix supone un paso más en la lucha contra el cáncer, aunque hay que incidir en la necesidad de mantener medidas básicas de prevención y detección precoz de las infecciones genitales como son el uso del preservativo y las citologías periódicas. El inicio precoz de relaciones sexuales, la promiscuidad, fumar y el uso de anticonceptivos durante más de diez años son algunos de los factores de riesgo principales.

El programa de detección precoz de cáncer de cuello de útero que se desarrolla en Andalucía y que se enmarca en el Proceso Asistencial de Cáncer de Cérvix está siendo utilizado cada vez por más mujeres.

Revisiones periódicas

Existen más de ciento cincuenta tipos de VPH, pero sólo doce son considerados como de alto riesgo y de ellos, el 16 y 18 son responsables del setenta por ciento del cáncer de cuello uterino. La vacuna protege precisamente contra estas dos cepas. Como se ha dicho, junto a esta medida, es fundamental la realización de citologías periódicas como método para la detección precoz de posibles infecciones genitales.