Las casas de peones camineros que todavía existen se repararán para darles utilidad social

Obras Públicas ya no necesita las 57 que sobreviven en la provincia en aceptable estado y deshabitadas, y las cederá a Vivienda

JOSÉ M. LIÉBANAJAÉN.
Las casas de peones camineros que todavía existen se repararán para darles utilidad social

Las conocidas casas de peones camineros que antes había en todos los municipios y a la vera de todas las carreteras parecían existir ya únicamente en la memoria, pero resulta que algunas sobreviven aún, las de construcción más reciente, y como no están en muy mal estado y la mayoría están deshabitadas, la Junta de Andalucía ha decidido repararlas, acondicionarlas y destinarlas a colectivos sociales con dificultades para acceder al mercado inmobiliario.

En la provincia hay exactamente 57 de estas viviendas, repartidas en cuatro municipios: 17 en Andújar, 15 en Beas de Segura, 11 en Baeza (al lado había más, pero el suelo se cedió a la Consejería de Educación para que hiciera un colegio) y en Jaén capital están las 14 viviendas restantes, en dos pequeños bloques de pisos situados entre la calle Miguel Castillejo y la avenida de Madrid, en el barrio de Expansión Norte (Bulevar), una zona que estaba casi deshabitada y a las afueras de la ciudad cuando se construyeron y que ahora es de las más populosas y demandadas.

Historia

Las casas de peones camineros pertenecían al Estado, concretamente al MOPU, el antiguo Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, también muy popular décadas atrás. Las transfirió a la Comunidad Autónoma de Andalucía mediante Real Decreto de 28 de marzo de 1984, junto a buena parte de las competencias en materia de conservación de carreteras.

Ya no existen como tales los peones camineros, aunque persista en el convenio colectivo una categoría denominada así. No tienen las funciones que antes tenían ni hay necesidad de que vivan a pie de carretera o de camino, como ocurría cuando no había asfalto y de donde les viene el nombre. De hecho, entre las obligaciones iniciales de los peones camineros figuraba el «recorrer su trozo para reconocer el estado del camino, de sus obras de fábrica, paseos y arbolados y de los repuestos de materiales» y «prevenir los daños que ocasionan los transeúntes en el camino, advirtiéndoles lo dispuesto en las ordenanzas o reglamentos de policía, y denunciar a los contraventores». Y su trozo era aproximadamente una legua (cinco kilómetros y medio), para lo cual el Estado les suministraba herramientas, materiales y, en muchos casos, casa.

Pero aquello pasó a la historia. Ahora son los trabajadores del servicio de conservación y mantenimiento de carreteras los que están pendientes de cualquier incidencia y acuden a su reparación o realizan periódicas inspecciones por las vías. El avance en los medios de transporte y en las comunicaciones hizo innecesario que tuvieran que vivir en casas junto a las vías de comunicación o en los posteriores 'acuartelamientos'.

En la actualidad son sesenta los trabajadores que la Consejería de Obras Públicas y Transportes tiene en la provincia para el mantenimiento y conservación de las carreteras de su titularidad, según informó su delegado provincial, Rafael Valdivielso Sánchez. Estos trabajadores son personal laboral de la Junta.

Proceso actual

Ahora, la intención es hacer un paquete con todas las viviendas destinadas a peones camineros que hay en Andalucía, y que la Consejería de Obras Públicas y Transportes las ceda a la de Vivienda y Ordenación del Territorio, con el fin de que las incorpore al parque público de viviendas con fines sociales. Es decir, para que sean cedidas o alquiladas a personas con dificultades económicas, como jóvenes o familias rentas bajas, entre otras.

Para ello, cada delegación provincial ha elaborado un informe de dónde están y cómo están. Y a continuación será la Empresa Pública del Suelo de Andalucía (EPSA) la que elabore el suyo sobre el aprovechamiento posible para ponerlas en valor, para lo cual tendrán que acondicionarlas antes, ya que la mayoría lleva tiempo cerradas.

«La mayor parte están en buen estado y nosotros no las necesitamos, por lo que ya no tiene lógica que tengamos estas viviendas», señala el delegado provincial de Obras Públicas y Transportes. Por lo tanto, las viviendas que aún sobreviven de los antiguos peones camineros volverán a tener uso.

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