Los trabajos en el río Guadalquivir a su paso por Andújar, a debate

Opiniones contrapuestas en el municipio a las obras de encauzamiento del Guadalquivir a ambos márgenes

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZANDÚJAR.
Río Guadalquivir, a la altura del Puente Romano iliturgitano. :: IDEAL/
Río Guadalquivir, a la altura del Puente Romano iliturgitano. :: IDEAL

Las últimas lluvias han suscitado el debate sobre las obras de encauzamiento del río Guadalquivir a su paso por Andújar, que se ejecutan con la intención de atajar de una vez por todas la eterna amenaza de las inundaciones sobre la ciudad, cuando arrecian las precipitaciones.

Las obras se iniciaron hace ahora dos años y tienen un plazo de ejecución de 36 meses. Están previsto que la primera fase de los trabajos terminen en febrero del año que viene. Los inició la Confederación Hidrográfica que ahora le ha traspasado las competencias del río Guadalquivir a la Agencia Andaluza del Agua, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta. Estos trabajos de encauzamiento se incluyeron en el Plan Activa Jaén que se anunció en los albores del año 2006.

La inversión total es de 10 millones de euros y consisten en la construcción de un dique de contención de unos seis kilómetros de longitud (los agricultores de la zona lo denominan la mota). Este dique se extiende desde La Ropera hasta el polideportivo municipal. El de la margen izquierda tiene una longitud de 3, 5 kilómetros y el de la derecha 2, 5.

Según fuentes de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir aguanta las avenidas por un espacio de tiempo de 47 años y añaden que estos diques pueden con una corriente de agua de 2.000 metros cúbicos por segundo. Sostienen que en las dos últimas inundaciones (1997, 2001) el río Guadalquivir tenía menos nivel de agua que el pasado día de Nochevieja cuando se encendieron las alarmas ante el riesgo de unas nuevas inundaciones, porque en la presente edición pantanos del entorno empezaron a desembalsar agua.

Malestar de los agricultores

Los agricultores de las zonas aledañas del Sotillo y de La Isla no piensan lo mismo. Han sido los grandes afectados de las intensas lluvias, porque durante la última semana del año el agua llegó hasta sus cultivos que se han visto dañados. No entienden que antes la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y ahora la Agencia Andaluza del Agua no haya ejecutado a estas alturas la mota de protección que se ubica en ambas márgenes del río.

Fuentes cercanas a la Agencia Andaluza del Agua sostiene que las obras de construcción del dique de contención no han podido tener su continuidad, porque no se pudo llegar a un acuerdo con algunos propietarios de terrenos, lo que ha provocado algunos huecos, que es donde se pudo colar el agua en los últimos días del año pasado.

La asociación Zona Inundable de la comarca de Andújar (Izonoin) sostiene que tendría más operatividad una canalización del río que el acondicionamiento actual. Su presidente, Pablo Quesada Huertas, señala que la canalización acabaría para siempre con el temor de las inundaciones porque profundizaría en el cauce. Asegura Quesada que el actual acondicionamiento no eliminaría el barro acumulado que provoca una pérdida del cauce.

Más que el acondicionamiento del río, su canalización. Tras elaborar un informe técnico, la asociación de Zona Inundable de la comarca de Andújar (Izonoin) dice que esta es la solución frente a las riadas, o eliminar las presas de Batanes, Villalba y Marmolejo, que son, a su juicio, las que retienen el fango. «El acondicionamiento mantendrían los meandros existentes, por lo que la canalización es lo único que evitaría las inundaciones», remarca Quesada.

Existe una unanimidad a la hora de culpar a las presas de Marmolejo, Batanes y Villalba de los desastres acaecidos en los últimos años, porque son los causantes de la acumulación del lodo, al carecer de compuertas de arrastre. Pero existe otra opinión generalizada, que sí aquí se soluciona el problema de las presas, se trasladaría a otras zonas cercanas, de ahí que la canalización sea la solución.