El anuncio de almacenamiento impulsa los precios del aceite, que aumentan un 7,5%

El mercado reacciona situando las cotizaciones del 'oro líquido' por encima de los límites de intervención, aunque todavía quedan muy lejos los 2,20 euros de la rentabilidad

JORGE PASTOR| JAÉN
Las ventas de aceite de oliva en supermercados y tiendas han crecido en torno a un 5 por ciento. /IDEAL/
Las ventas de aceite de oliva en supermercados y tiendas han crecido en torno a un 5 por ciento. /IDEAL

¿Brotes verdes en el sector oleícola? Después de seis meses seguidos con depreciaciones continuas del aceite del oliva, la lonja empieza a dar síntomas de cierta mejoría. Si el 15 de mayo, en pleno desarrollo en Jaén de la feria internacional Expoliva, la noticia era que la devaluación del oro líquido alcanzaba mínimos históricos, con una media de 1,59 euros por kilogramo, ayer el Pool Red ya marcaba 1,71 euros, lo que supone un incremento del 7,5 por ciento en términos relativos. Es decir, si utilizáramos el símil de la distancia, en tan sólo quince días se ha recorrido la quinta parte del camino que separa a los productores del umbral de la rentabilidad, que se sitúa entre los 2,20 y los 2,40 euros en función del tipo de explotación.

Detrás de este repunte subyacen dos causas. Una, que se hayan cerrado varias operaciones importantes por encima de 1,70 euros (así lo adelantó el propio secretario de Estado Puxeu en Expoliva). Y segundo, el anuncio de la aprobación del almacenamiento privado por parte de la Unión Europea, una medida que venían reivindicando los olivareros desde principios de 2009 y que está previsto que se haga efectiva a principios de junio.

Incidencia en el mercado

Y es que la puesta en marcha de este sistema tiene una incidencia directa en el mercado. Por lo pronto implica que los valores medios del zumo de aceituna se coloquen por encima de los límites de intervención, que la OCM sitúa en 1,779 euros para el virgen extra y en 1,710 para el virgen. En el primer caso tan sólo quedarían 0,004 euros y en el segundo la cifra de referencia ya está rebasada (ahora mismo estamos en 1,715 euros).

Este primer salto cuantitativo era, por tanto, perfectamente previsible. Ahora lo que está por ver es si la recuperación será paso a paso o se darán grandes zancadas. Para comprobarlo afrontamos un período crucial. El próximo día 9 se reúne el Comité de Gestión que debe aprobar la propuesta de la Comisión Europea de retirar 110.000 toneladas de género durante un máximo de 180 días. Este mensaje ya ha llegado a los grandes compradores. Y es que la firme intención del Gobierno es los procedimientos administrativos se agilicen al máximo para que en julio ya se estén apartando las primeras partidas. Normalmente este proceso debería durar hasta septiembre y octubre, pero dada la gravedad de la situación, el Ministerio y la Junta de Andalucía quieren que la orden de licitación esté lista cuanto antes a fin de que las almazaras y las cooperativas puedan empezar a retener género.

La demanda, en alza

Otro factor que juega claramente a favor de los olivareros es que la demanda no se está viendo excesivamente afectada por la crisis, ya que el coste final para los usuarios es sensiblemente menor al que se daba hace un año (exactamente un 10,43 por ciento más bajo a tenor de las estadísticas del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio). Tanto es así que la Asociación Nacional de Industriales y Refinadores de Aceites Comestibles (Anierac) ha afirmado que las ventas en España alcanzaron los 190 millones de euros durante los primeros seis meses de campaña (de noviembre de 2008 a abril de 2009), lo que supone un crecimiento del 4,93 por ciento respecto al mismo lapso del ejercicio precedente.

Estos datos son corroborados en gran medida por los números que baraja la Agencia para el Aceite de Oliva. Los fabricantes han dado salida en este primer semestre a un total de 567.000 toneladas. De este volumen, el 49,4 por ciento (280.200 toneladas) corresponden a exportaciones, lo que significa una subida del 8 por ciento respecto al promedio de los cuatro años anteriores, mientras que el 50,6 por ciento restante (287.500 toneladas) debe atribuirse al consumo de España, que únicamente habría descendido un 2 por ciento. Este porcentaje no se corresponde con los cálculos de patronal de los envasadores, que hablan de un 5 por ciento mas.