Cada voto cuenta en la candidatura de la dieta mediterránea a Patrimonio

Los visitantes de Expoliva pueden sumarse dejando su voto en unas urnas que se han instalado en la Feria

LORENA CÁDIZ| JAÉN
La gerente de Citoliva, Cristina de Toro, introduce en una urna su voto para la candidatura. / FRANCIS J. CANO/
La gerente de Citoliva, Cristina de Toro, introduce en una urna su voto para la candidatura. / FRANCIS J. CANO

El voto de cada uno de los visitantes que estos días pasan por Expoliva va a ser muy importante. Casi fundamental. Esta es la idea que se pretende trasmitir en torno a la candidatura de la dieta mediterránea como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, una iniciativa que España promueve, a través del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, junto con Italia, Grecia y Marruecos.

La presentación de esta candidatura a la Unesco se hizo en septiembre del año pasado y desde entonces, hasta septiembre de este año, cuando se lleve a cabo la votación definitiva en la sede de la Unesco, desde distintas administraciones se han propuesto poner en marcha toda una serie de iniciativas para que la sociedad en su conjunto y los diferentes sectores se impliquen en la candidatura.

«A la Unesco le interesa mucho la participación que tenga la sociedad civil en una candidatura», explicaba ayer la subdirectora general de Planificación y Control Alimentario del Ministerio, Isabel Bombal. De ahí que en la Feria se hayan repartido, entre los diferentes stands, unas urnas en las que cualquier persona puede rellenar un folleto con sus datos y votar favorablemente la candidatura. Además, quienes lo hagan recibirán un pequeño obsequio a cambio.

En internet

Otra opción es a través de internet. La página web en la que se puede realizar la votación es en www.alimentacion.es. Además, tanto desde el Ministerio como desde la Junta se han planificado reuniones con representantes de diferentes sectores para que ellos también se impliquen. «Es la primera vez que somete a votación ante la Unesco una candidatura de estas características, de patrimonio intangible, y es una oportunidad única para dejar claro que la dieta mediterránea es algo más que una forma de alimentación», aseguraba Bombal.

Por su parte, el director de Industrias y Calidad Agroalimentaria de la Junta de Andalucía, Ricardo Domínguez, también explicaba que a través del Instituto de Alimentación Mediterránea, que tiene su sede en Málaga, también se están promoviendo actividades para «dar a conocer los valores de esta dieta, que implica además una forma de vida muy ligada a que existe en Andalucía». Por eso, «hay que hacer llegar el mensaje a todos para que se adhieran a esta candidatura, a través de actividades escolares, el mundo del deporte y todos los sectores», decía Domínguez.

En torno a esa misma idea habló también el presidente de la Diputación, Felipe López, quien aseguró que, más allá de que la Unesco de el voto favorable a esta candidatura, es todo un éxito el solo hecho de haberla presentado. «Crear este clima a todos los niveles es sin duda favorable porque cuando se habla de dieta mediterránea, se habla también de aceite de oliva». «Es una de las ideas más lúcidas que se han puesto en marcha en los últimos tiempos».

Consecuencias

Aún así, y aunque ya de por si sea una una buena idea, si la Unesco diera su voto favorable a esta candidatura, esto traería sin duda consecuencias muy positivas para la provincia de Jaén. «Tenemos un ejemplo muy claro con lo que ha sucedido en Úbeda y Baeza. Su declaración como Patrimonio de la Humanidad supuso un aumento de la difusión cultural y turística de estos municipios, además de incrementar su sector servicios», explicaba el presidente de la Diputación.

Si la dieta mediterránea llegara ser Patrimonio de la Humanidad, «se acentuaría esta forma de vida, que no es ajena al crecimiento económico y social. Sería un aval y un reconocimiento externo a nuestros productos y nuestra forma de vivir», afirmaba el presidente.