Un mes florido y ajetreado

Aún la Romería y la ciudad sigue honrando a la patrona Los cultos se mezclan con San Eufrasio, las cruces y San Isidro

J. C. G. ANDÚJAR
Cruz de mayo. / M. Á./
Cruz de mayo. / M. Á.

Esta Andújar jovial, lozana, eterna y jacarandosa no da tregua. Sí aún permanecen muy vivos en la memoria los recuerdos de la pasada Romería adornada por acontecimientos muy especiales que han permitido vivir días intensos, este mes de mayo no le va a la zaga y aparece repleta de acontecimientos.

En estos primeros días de mayo se está desarrollando en la iglesia de San Miguel la novena en honor de la imagen de la Virgen de la Cabeza que se venera en la ciudad. El pasado jueves se procedió al traslado y el próximo sábado se celebrará la procesión por las calles de la ciudad, donde se espera el cambio de cetros de hermano mayor, salvo sorpresas. Entre los mentideros se está comentando el procedimiento de nombramiento algo inusual de esta edición que no ha gustado a la ciudadanía porque entiende que se ha obviado desvelar el nombre de la persona que ocupe al cargo antes de la confirmación del obispado. La ciudad recrimina que se vayan dejando en el camino tradiciones muy arraigadas.

San Eufrasio

El mes de mayo es el mes de San Eufrasio, el patrón de la ciudad y de la Diócesis de Jaén. En las últimas décadas un grupo de personas denominadas 'eufrasianos' han dignificado un culto que está condenado al olvido. En la presente edición está muy presente la figura del párroco Agustín Laínez García, una de los luchadores por colocar al patrón en su sitio. Ya se ha conseguido que la feria de septiembre lleve el nombre de San Eufrasio.

Los cultos a los patrones de la ciudad y de la Diócesis de Jaén se van a entremezclar con las cruces de mayo, una fiesta de la que se ha encargado dar lustre y prestigio el colegio San Bartolomé, que ha extendido su ejemplo a las hermandades de pasión de la ciudad. Los poblados se aprestan a honrar a San Isidro Labrador y el barrio de la Plaza de Toros aguarda a su Divina Pastora.