Una Ley del Olivar que puede que llegue «demasiado tarde»

M. L.| JAÉN

Durante su alocución, Leonardo Cruz abordó ayer la situación, difícil en todos los casos, que atraviesa el tejido productivo de los diferentes sectores económicos de la provincia. Y, como no podía ser de otra forma, también se detuvo en el agrícola y, en particular, en el aceite de oliva, refiriéndose a su «profunda situación de crisis, causada principalmente por dos factores fundamentales: el bajo precio de la venta del aceite de oliva en origen (con cifras históricas a la baja) y la subida de los costes de producción».

Con estas circunstancias, y las intensas precipitaciones registradas durante la campaña, señaló el reelegido presidente de la CEJ, «las rentas de los empresarios agrícolas se han visto notablemente mermadas, y con ellas, la economía en general de la provincia. Se calcula que cerca del 40% de las explotaciones de la provincia han dejado de ser rentables»

Por eso, dijo, «nuestro olivar necesita reconvertirse, mecanizarse para igualarse en producción y costes a las plantaciones superintensivas e intensivas que proliferan por otras provincias andaluzas y españolas. Una reconversión coadyuvada por la administración y acometida la mano de una Ley del Olivar que, mucho nos tememos, puede llegar demasiado tarde.

En la misma línea, considera que «es fundamental fomentar la promoción del consumo de aceite de oliva y la apertura a nuevos mercados». Y en ello apunta el papel «estratégico» la recién creada Interprofesional del Aceite de Oliva. Es más que necesario, además, impulsar el desarrollo de la investigación en el olivar para perseverar en los parámetros de calidad y rentabilidad de nuestro oro líquido.