La mitad de la producción oleícola de Jaén ya está controlada por centrales de venta

La plataforma promovida por Aproliva, Oliaesa, ya ha logrado implicar al 70% de los industriales

JORGE PASTOR| JAÉN
EN EL TAJO. Un jornalero recoge aceituna durante esta campaña. IDEAL/
EN EL TAJO. Un jornalero recoge aceituna durante esta campaña. IDEAL

Los teléfonos echan humo. Los impulsores de las grandes plataformas de comercialización de graneles multiplican su agenda de contactos durante estos días para sumar adhesiones. El objetivo está claro: cuanta más cantidad de aceite se gestione, más capacidad de influencia. La cuestión es que los grupos que se están gestando ya controlan 215.000 toneladas de producto, lo que significa exactamente la mitad de la cosecha estimada para Jaén este año (428.000 toneladas según el segundo aforo). Asociado a este proceso de concentración, que ya avanza por inercia propia, se está registrando una paralización de las ventas en origen. Ambos factores están teniendo una influencia decisiva en la progresiva recuperación de los precios del 'oro verde'. El Pool Red marcó ayer valores medios de 1,93 euros por kilogramo, lo que supone un incremento del 0,78 por ciento respecto al martes. La escalada está siendo lenta; sin prisa pero sin pausa. En este punto conviene recordar que el umbral de la rentabilidad para la mayor parte de las explotaciones oleícolas de Jaén se sitúa entre los 2,40 y los 2,60 euros.

Oliaesa crece

La primera central en mostrar sus credenciales fue Oliaesa, abanderada por la Asociación de Productores de Aceite de Oliva (Aproliva). En estos instantes el 70 por ciento de los industriales de Jaén ya han dado el 'sí quiero', según comenta Juan José Sanz, presidente de Aproliva. Esto significa unas 80.000 toneladas, una cifra que puede aumentar hasta las 120.000 si logran la integración del 100 por cien de los afiliados. Juan José Sanz aclara que la oferta está prácticamente paralizada. O al menos lo está entre los partícipes de Oliaesa. En este sentido, aclara que «el mercado no se reactivará hasta que las cotizaciones no mejoren, sin olvidar que ya estamos cerca de los 2 euros». «Nuestra gente no está vendiendo; los pocos que lo están haciendo están presionados por los agricultores más necesitados de efectivo», comenta. Y añade que «en mi caso, por ejemplo, llevo desde octubre sin atender ningún pedido». Entre las sociedades vinculadas a Oliaesa destacan nombres como Fertinez (Ibros), Rafael Torres (Jimena) o Aceites Baécula (Baeza). Sólo estas tres firmas acaparan un potencial productivo de más de 10.000 toneladas.

Este miércoles también fue un día intenso para los promotores de Interoleo Picual Jaén, auspiciado por la Asociación de Industrias de Aceite de Oliva y Aceituna de Mesa (ANIA). A las cinco de la tarde se celebró una junta directiva para terminar de definir aspectos importantes, como los estatutos o el régimen de funcionamiento interno. Se acordó que hubiera tres tipos de afiliaciones: cooperativas, industriales y bancos. Otra novedad importante es el sistema de pago. Las operaciones serán liquidadas de forma inmediata, de tal forma que en la caja común tan sólo quede el 15 por ciento de lo facturado, un resto que se irá desembolsando con una periodicidad mensual. También se habilitará una intranet que posibilite el acceso a la información en tiempo real. Se podrán consultar desde aspectos contables a datos relacionados con las existencias de género que se conservan en las bodegas.

Interoleo Picual Jaén se dimensiona poco a poco. Desde su presentación, el pasado 14 de enero, han conseguido agregar tres socios (Alcalá la Real, Alcaudete y Torredonjimeno), por lo que el núcleo fundacional ya está compuesto por 14 entidades. A corto plazo se añadirán más.

También va tomando cuerpo el proyecto de la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (FAECA), que ya cuenta con 90.000 toneladas 'made in Jaén'. Debido a la delicadísima coyuntura que atraviesa el sector, con el kilo de género por debajo de 2 euros, los padres de la criatura han tomado la decisión de que Hojiblanca, uno de los grandes de FAECA, compre esas 90.000 toneladas para luego colocarlas a las tarifas que aplique la propia Hojiblanca, que actúa como avalista. En cualquier caso, esta medida no deja de ser una solución-puente, ya que el final de esta historia será la creación de una empresa en la que FAECA lleva trabajando desde hace dos años.