Hojiblanca pone el ojo en Jaén para seguir creciendo en el mercado oleícola

Consigue la adhesión de una cooperativa de Alcaudete, mientras continúa la gestación de otros tres grandes grupos de almazaras en la provincia jienense

JORGE PASTOR| JAÉN
VALOR AÑADIDO. Cadena de envasado en una cooperativa de aceite de oliva. IDEAL/
VALOR AÑADIDO. Cadena de envasado en una cooperativa de aceite de oliva. IDEAL

El fenómeno parece ya imparable. Ya no se trata de iniciativas aisladas, sino de un movimiento de concentración de la oferta al que poco a poco se van sumando fábricas de aceite de Jaén. La última, la cooperativa Nuestra Señora de la Fuensanta, de Alcaudete, cuya asamblea general acaba de solicitar la incorporación a Hojiblanca para la campaña que acaba de iniciarse. El hecho tiene trascendencia, ya que hablamos de la primera entidad jienense que se incorpora a la compañía malagueña, que ya cuenta con 51 proveedores entre las provincias de Málaga, Córdoba, Sevilla y ahora también Jaén. Además, según confirman fuentes de Hojiblanca, no será la única adhesión: «No se descarta que en próximas fechas haya más». No especifican si será de Jaén o de algún otro punto de la comunidad autónoma.

Los 198 socios de La Fuensanta, fundada en 1949 y con una producción de 800.000 kilogramos de oliva virgen, dieron sus bendiciones el viernes 28 de octubre. La propuesta contó con la unanimidad de los asistentes (más del 97 por ciento de los votos favorables), «una clara muestra -según Hojiblanca- de la apuesta de estos oleicultores por sumarse al principal grupo de comercialización de aceite andaluz, con más de 90.000 toneladas de media». La Fuensanta, que ingresará con los mismos derechos y obligaciones de sus 50 'compañeros de viaje', aportará un producto donde predomina la variedad carrasqueña.

El precio sigue bajando

¿Qué está pasando? La explicación está en internet, en la página web del sistema Pool Red. Los valores en origen continúan cayendo y ayer las cotizaciones medias del kilo ya estaban en 2,038 euros, 0,40 euros por debajo del umbral de la rentabilidad para las explotaciones oleícolas de Jaén. Detrás de esta coyuntura subyace la 'necesidad' de liquidar a los socios y vaciar las bodegas ante el inicio de la recolección y la entrada de género nuevo. El 'stock' de enlace es de 325.000 toneladas. Pero también está teniendo una influencia decisiva la extrema atomización del sector frente a los envasadores y distribuidores, infinitamente mayor dimensionados que los olivicultores y con una capacidad de influencia en los precios fuera de toda dudas.

En Jaén también se observa una reacción. El primero en abrir fuego fue Aproliva, que ha resucitado Oliaesa para convertirla en una central de ventas. Según confirmó ayer Juan José Sanz, presidente de Aproliva, ya cuentan con 40 almazaras industriales. Entre todas generan unas 80.000 toneladas, lo que viene a representar un 16 por ciento de la cosecha de Jaén. «El futuro pasa inexorablemente porque todos nos unamos y podamos hablar de tú a tú a los grandes compradores», indica Sanz, quien agrega que «sólo de esta forma evitaremos que el cultivo desaparezca en Jaén». También advirtió de que ya hay grandes superficies que cuentan con sus propias plantaciones.