Guardan aceite en el Patrimonio Comunal en espera de que los precios aumenten

Asaja apunta la posibilidad de que los excedentes vayan a fines no alimenticios

JORGE PASTOR
ALMACENAJE. Depósitos del Patrimonio Comunal. IDEAL/
ALMACENAJE. Depósitos del Patrimonio Comunal. IDEAL

Los olivareros llevan ya un tiempo con la mosca detrás de la oreja. Saben que el hecho de que los precios estén tan bajos (ayer, 2,09 euros) responde a la presión de oferta, a la 'necesidad' de facturar para vaciar las bodegas y poder liquidar a los cooperativistas. Pero también están temerosos de que esta depreciación del producto no sea un hecho coyuntural, sino una tendencia que se consolide a medio plazo, una circunstancia peligrosa para la mitad de las explotaciones de la provincia, según estimaciones realizadas ayer por Asaja-Jaén. Esta organización ha anunciado movilizaciones si cuando termine la campaña, allá por marzo, el mercado sigue por estos derroteros y no se arbitran soluciones que corrijan una situación que, según los dirigentes de Asaja, está provocada por estrategias de devaluación puestas en marcha por los principales envasadores. Patrimonio Comunal La cuestión es que haría falta que el kilo de aceite de oliva costara 0,30 euros más para que las explotaciones de Jaén fueran rentables. Ahora estamos a 2,09 (el fin de semana las cotizaciones cayeron hasta 2,05). Así que los productores ya están moviendo ficha para no perder la partida. Ya hay almazaras que están llevando sus reservas al Patrimonio Comunal Olivarero, que dispone de catorce unidades de almacenamiento en toda España (cuatro de ellas en territorio jienense) con una capacidad de 396.683 toneladas. Pues bien, ya hay fábricas que prefieren pagar los 0,043 euros mensuales que cuesta guardar un kilo en estas instalaciones que desembolsar los 2,09 euros a los que se está vendiendo en estos instantes. Se están llevando partidas de hasta 5.000 kilos Asaja-Jaén va más allá. Ha puesto sobre la mesa la posibilidad de destinar los sobrantes a fines no alimenticios como la elaboración de piensos de alta gama. De hecho, ésta será una de sus aportaciones a la futura Ley del Olivar de Andalucía, un ordenamiento legislativo básico, según Asaja, para garantizar la subsistencia del cultivo ante peligros como la entrada en funcionamiento de las plantaciones superintensivas o la falta de una respuesta política decidida para iniciar la reconversión del sector.