España cobra amplia ventaja ante Italia en los nuevos mercados con aceites 'made in Jaén'

Los exportadores nacionales acaparan ya la mayor cuota de negocio en países con un enorme potencial como Australia, Reino Unido, Francia, Brasil, China, India o Rusia Además, se da la circunstancia de que gran parte del producto que los italianos venden envasado en el exterior ha sido producido en almazaras y cooperativas de la provincia

JORGE PASTOR
PLANTA DE EMBOTELLADO. El aceite de oliva envasado supone ya casi el 50 por ciento de las exportaciones españolas. /FRANCIS J. CANO/
PLANTA DE EMBOTELLADO. El aceite de oliva envasado supone ya casi el 50 por ciento de las exportaciones españolas. /FRANCIS J. CANO

La historia del aceite de oliva ya no se escribe en italiano. Ahora se escribe también en la lengua de Cervantes. Los caldos 'made in Spain', convenientemente embotellados, empiezan a ser la referencia indiscutible en medio mundo. Los españoles lo están haciendo muy bien. No dan por perdidos los mercados tomados por los envasadores de Italia, pero inteligentemente están dando más guerra en los territorios que hasta ahora no estaban colonizados y que presentan un potencial de mercado impresionante por su crecimiento económico y porque estamos hablando de las regiones más pobladas del planeta. Ahí se han instalado con notorio éxito, sin lugar a dudas una magnífica noticia para la gran fábrica del oro verde, la provincia de Jaén, que representa nada más y nada menos que el 15 por ciento de la producción mundial y casi el 45 por ciento de la nacional.

Así, el producto de España acapara el 51 por ciento de la cuota de negocio en Australia (frente a un 39 por ciento de Italia), el 51 por ciento en el Reino Unido (frente a un 33 por ciento de nuestros principales competidores), el 73 por ciento en Francia (por un 23 por ciento del rival), el 25 por ciento en Brasil (frente al 5 por ciento), el 43 por ciento en China (frente al 36), el 58 por ciento en India (frente al 35) y el 68 por ciento en Rusia (frente el 23). Y eso que estamos hablando de naciones donde todavía no existe una gran cultura del consumo de esta grasa vegetal, que solamente es demandada por los estratos sociales con mayor capacidad adquisitiva. La previsión es que a medida que se generaliza el conocimiento de este artículo, su penetración en los hogares todavía sea mayor. En este sentido conviene destacar las campañas publicitarias emprendidas por el Comité Oleícola Internacional (COI), que en su Plan Trienal de Promoción programaba para 2007 diversas acciones en India (500.000 euros) y otras actuaciones en Rusia y China durante 2008 y 2009, con una inversión de un millón y tres millones de euros respectivamente.

Pero donde la 'selección azzurra' todavía gana por goleada es en aquellos terrenos de juego en los que históricamente no ha tenido enemigo. Ahí está el 61 por ciento de Italia en los Estados Unidos (por un 19 por ciento de España), el 67 por ciento en Canadá (por un 4 de nuestros jugos), el 78 por ciento en Alemania (por un 10 por ciento hispano) y el 55 por ciento de Japón (frente al 39 por ciento). En cualquier caso, este dominio es relativo. Tiene truco. Por una parte, SOS Cuétara, con varias instalaciones en Jaén, es la propietaria de dos de las marcas transalpinas de referencia, Minerva Oli, líder en refinados, y Carapelli Firenze, primera en el segmento de los vírgenes extra (también es dueña de Friol, que opera en el sector de las semillas). Y por otra, la mayor parte del género que Italia vende en los territorios de ultramar no se ha generado en sus olivares, que una buena cosecha no dan más de 650.000 toneladas, una cantidad insuficiente para satisfacer las peticiones de sus clientes domésticos y también las que le llegan desde el exterior. Para superar este déficit, sus empresas se aprovisionan en las almazaras de España. Un claro ejemplo de ello es el caso de Jaén. El 76,3 por ciento de sus exportaciones oleícolas durante los primeros nueve meses del ejercicio 2007 (últimos datos aduaneros disponibles hasta la fecha) fueron a parar directamente a Italia, una mercancía que llega a granel y que, al poco tiempo, es redistribuida en frasquitos que se venden a precio de oro, con todos los réditos que ello supone.

A pesar de ello, las cosas están cambiando. Si en el año 2000 el 61 por ciento del aceite español que se enviaba fuera era transportado en bruto, en camiones cisterna, en 2007 este porcentaje se ha reducido ocho puntos, hasta el 53 por ciento. Mientras tanto, en el mismo período de tiempo que estamos analizando el envasado, con un mayor valor añadido, ha pasado del 39 al 47 por ciento.