Historia sindical

ALFREDO YBARRA

AL respecto del devenir de los sindicatos, tras su papel en la transición y en los primeros años de nuestra democracia, en la actualidad, con la globalización de la economía, los monopolios, Internet, las nuevas tecnologías y el nuevo mercado laboral, éstos deben replantearse sus postulados más clásicos, y al mismo tiempo definir su papel en una realidad cambiante. Desde luego, pienso, los sindicatos pueden jugar una baza significativa en el futuro laboral buscando una adecuación actualizada a lo que representan. Y ha venido esto a mis palabras porque se acaban de vivir en nuestra provincia los actos conmemorativos del treinta aniversario de la reconstitución de UGT, en 1977, al mismo tiempo que se ha realizado un homenaje a Nicolás Redondo, líder del movimiento obrero español durante las décadas de los años setenta y ochenta del pasado siglo XX. Dentro de estos actos cabe mencionar la edición del libro 'Andadura Hacia la Libertad. Documentos para la Historia de la UGT de Jaén' del que es autor Santiago de Córdoba, un histórico sindicalista de nuestra provincia y un historiador prestigiado y riguroso, con trabajos y libros de gran altura intelectual y de larga investigación.

El libro es la continuación de uno anterior que hiciera el mismo autor en la misma línea en 1989. Cándido Méndez, secretario general de UGT, en el prólogo de esta edición señala esta publicación «nos pone ante los ojos de los sindicalistas y ciudadanos de hoy una sugestiva selección de imágenes de la historia de la Unión General de Trabajadores y, a su vez, nos ofrece una muestra sumamente expresiva de cómo nació y se desarrolló el sindicalismo ugetista en las queridas tierras de Jaén. Así pues, con la investigación primero, y luego con la exposición de estos documentos recuperamos un valioso material que viene a enriquecer considerablemente el conocimiento de nuestra común andadura hacia la libertad». Y es que el asociacionismo obrero en la provincia se nos muestra como una realidad muy intensa y en permanente diálogo y debate con la orientación social, laboral y política jienense; una aportación, en definitiva, repleta de enseñanzas vivas y que entraña, por ello, un poderoso estímulo para quienes, en la actualidad observamos la realidad y su trayectoria; una actividad que sigue siendo imprescindible en nuestros días, como digo, pero con otra mentalidad. Con razón, Santiago de Córdoba nos pone delante los nombres con los que se denominaban las sociedades obreras de aquel tiempo: creen en el futuro, manifiestan un espíritu de indudable esperanza, sustentada en su propia voluntad y en el entusiasmo colectivo: quieren de verdad transformar la sociedad.

El libro, muy argumentado de documentos, con un trabajo de muchas horas de pateo por todos los rincones de la provincia es una importante aportación a nuestra historia y para mí, refleja en sus líneas el valor de las pasiones y de esos valores humanos que nos hacen levantar el aliento y emocionarnos.

Fotos

Vídeos