La Ley de Dependencia llega ya a 75 almerienses en forma de ayuda

En 50 casos se les ha asignado una retribución económica para ayudar a pagar a cuidadores, que suelen ser familiares o personas que les están cuidando ahora

ANA LÓPEZ OTERO |ALMERÍA

La Ley de Dependencia ya es una realidad. Al menos para los 75 almerienses a los que ya se les ha asignado una compensación económica o una plaza en una residencia o centro de día todo depende de la valoración de las necesidades que se haga del interesado que cambiarán, en cierta medida, su vida.

El delegado para la Igualdad y el Bienestar Social, Luis López, subrayó que son 25 los casos en los que se ha adoptado la segunda decisión y que se trata, fundamentalmente, de grandes dependientes mientras que en el doble se da dinero para que puedan sufragar los gastos de una residencia privada, si no hay plazas en las públicas disponibles para ellos, o para pagar a un cuidador.

Eso es lo más común, señaló: que ya haya un familiar o un contratado que se esté haciendo cargo de su asistencia en casa al que ahora la administración ayudará a retribuir sus servicios al mismo tiempo que favorece que la persona mayor no tenga que salir de su entorno. Son los primeros afortunados pero no serán, sin duda, los últimos. Por detrás de ellos hay más de 5.000 personas que esperan una respuesta a sus necesidades. López precisaba que el número de solicitudes registradas llegan a las 5.467 y que están aún a la espera de más. Tendrán que venir de los servicios sociales de los ayuntamientos. Una vez que los documentos están allí se comienzan con las valoraciones por parte de los profesionales que han sido contratados por la Junta con esta finalidad. Por el momento, 3.036 personas han pasado por esta valoración de las que cerca de 2.500 han sido consideradas grandes dependientes.

El camino de los servicios que contempla esta Ley estatal, que se aprobó en el Congreso de los Diputados en octubre de 2006, acaba de empezar. De hecho, las previsiones que baraja la Junta de Andalucía de cara a la próxima legislatura es que esta se convierta «en la de la atención a la dependencia» ya que habrá un incremento en el presupuesto destinado a esta finalidad de más de un 40 por ciento. Otra de las cuestiones que acompañan a las ayudas económicas para pagar cuidadores es que estos, cuando se trata de no profesionales, podrán cotizar a la Seguridad Social y disfrutar así, como el resto de trabajadores de prestaciones por jubilación, incapacidad permanente y muerte y supervivencia.

En la Seguridad Social

Aunque aún es imposible precisar el número de beneficiarios de una medida que se recoge en el texto legal sí se puede decir sin temor que son cientos los cuidadores que han sido descubiertos a través del trabajo de valoración de las personas con dependencia.

Los que no podrán acogerse con los jubilados que están cobrando prestaciones o de personas mayores de 52 años que disfrutan del Régimen Especial Agrario en diferentes municipios de la provincia por estar cotizando en alguno de los régimenes de la Seguridad Social. Pero en los casos en que estos no estén registrados en estos, podrán ser reconocidos y sumar vida laboral. El coste de la cotización a la Seguridad Social, unos 180 euros como mínimo, y el de las acciones de formación de hasta 74 euros, será asumido por el Estado. Además, si el cuidador ha interrumpido su trabajo, por cuenta ajena o propia, para asumir esa carga, puede optar a la base de cotización de su última actividad aunque teniendo a su cargo la diferencia de cotización con la sufragada por el Estado.

Uno de los puntos interesantes de la normativa que se está desarrollando es que pueden adquirir la condición de cuidador tanto el cónyuge de la persona en situación de dependencia como parientes por consanguinidad, afinidad o adopción y personas de su entorno, entre las que estarían gente de su confianza.