Gasóleo y mano de obra disparan el gasto de recolección a 60 euros por peón al día

Los costes de explotación de la cosecha aumentan por el encarecimiento del carburante, que vale un 7% más que hace un año, y por el gasto en personal, que sube un 4,7% La devolución del Impuesto de Hidrocarburos amortiguará el sobrecoste energético

JORGE PASTOR
EN PLENA FAENA. Trabajadores recogen aceituna en una explotación olivarera jienense. /FRANCIS J. CANO/
EN PLENA FAENA. Trabajadores recogen aceituna en una explotación olivarera jienense. /FRANCIS J. CANO

Aunque la mayor parte de los 108.000 olivareros jienenses no comenzarán la aceituna hasta la primera semana de diciembre, lo cierto es que la mayoría ya ultima los preparativos para lograr una recolección eficiente. Por delante, mucho trabajo. Según el primer aforo de cosecha, los 66 millones de olivos de la provincia han generado desde el pasado invierno 2.394.552 toneladas de fruto, lo que con un rendimiento del 22,76 por ciento se traducirá en 545.000 toneladas de aceite, casi 100.000 más que en el ejercicio precedente. Pero más allá de las grandes cifras de cosecha, que interesan fundamentalmente a distribuidores y envasadores, los oleicultores también hacen sus propias cuentas para saber cuánto gastarán y cuánto ingresarán. Y lo más importante, si entre lo que entra y lo que sale el negocio sigue siendo rentable. Por lo pronto, entre personal y gasto energético se superará por primera vez la cifra de 60 euros por peón y día (60,36), casi tres euros más que hace un año (57,32).

Todo más caro

Los dos inputs fundamentales de la tareas de laboreo, la mano de obra y el combustible, se han apreciado significativamente. El salario de los jornaleros ha subido un 4,7 por ciento. Así, un vareador que eche siete horas en el tajo percibirá 49,86 euros, exactamente 2,34 euros más que en 2006, cuando el día se cotizaba a 47,52 euros. Este incremento mejorará casi en un punto la capacidad adquisitiva de los temporeros (sin computar octubre y noviembre el IPC interanual es ya del 2,7 por ciento), pero obligará a los patronos a hacer un esfuerzo extra si quieren estar dentro de la más estricta legalidad. La Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía estima que esta temporada se necesitarán 9.209.800 millones jornales (sin contar los 224.080 de molturación), lo que supondrá un desembolso por parte de los empresarios de 500.736.800 euros.

A estos 49,86 euros habrá que agregar el coste del combustible. Un litro de gasóleo agrícola cuesta en estos momentos 0,75 euros, un 6,7 por ciento más que hace un año, cuando valía 0,70. Esto significa que, a una media de 14 litros por jornal, habrá que abonar 10,5 euros, frente a los 9,8 de 2006. A pesar de ello, esta carga será más llevadera para los agricultores. Al menos así lo entiende el secretario general de COAG-Jaén, Rafael Civantos, quien explica que este desfase del 6,6 por ciento quedará en gran parte compensado por la devolución de 0,08 euros por litro con cargo al Impuesto Especial de Hidrocarburos. «De esta forma -añade- el alza de los carburantes no afectará de forma directa a los márgenes de rentabilidad. En cualquier caso, es muy probable que los 0,75 euros que se están pagando ahora se queden cortos en los próximos meses, ya que las tensiones geopolíticas internacionales (conflicto entre turcos y kurdos en la frontera de Irak) sigan tirando hacia arriba del precio petróleo, que ya ha rebasado en varias ocasiones la barrera de los 90 euros por barril de crudo Brent.

Aunque hasta marzo no habrá que aplicar nuevamente productos fitosanitarios, la 'química' también será un duro varapalo para los olivicultores cuando termine la recogida. La Asociación Comercial Española de Fertilizantes (Acefer) ha advertido de que cabe riesgo de desabastecimiento de los mercados internacionales, lo que encarecerá los fertilizantes. Esta mayor demanda se debe principalmente al consumo de países en desarrollo como India, China y Brasil, que precisan de más abono para satisfacer su creciente agricultura local.