La Junta prohíbe a los centros educativos pedir más libros de los incluidos gratis en el cheque

Las editoriales rechazan la medida, mientras que las asociaciones de padres y madres la respaldan al mismo tiempo que piden una revisión del actual modelo

JOSÉ R. VILLALBA |GRANADA

Centenares de familias andaluzas han presentado sus quejas a la Consejería de Educación por el elevado coste de los libros de texto de sus hijos. Familias enojadas porque han tenido que desembolsar cantidades oscilantes entre los 20 y 150 euros, pese a disponer de un cheque libro cuyo objetivo era facilitar la gratuidad del material bibliográfico. No ha sido así. Ante estas quejas, la directora general de Participación y Solidaridad en la Educación de la Junta, Mercedes González, ha remitido una circular a los centros de enseñanza granadinos, así como a los del resto de la comunidad andaluza, para prohibir que los colegios pidan más libros de los incluidos en el cheque. «Le recuerdo que en ningún caso se puede solicitar cantidad económica alguna a las familias para estos gastos, ya sea directa o indirectamente», según recoge la nota de la Consejería de Educación que está llegando a los colegios con fecha de 10 de octubre.

Muchos colegios incluyen en el cheque libro el material bibliográfico y obligan a las familias a la adquisición de cuadernillos-fichas para completar el material. «El libro de texto no deberá necesitar de un cuadernillo de apoyo para cada alumno o alumna y para cada materia», según dice la circular remitida por la Consejería de Educación. La Junta de Andalucía reconoce que con la implantación del programa de gratuidad se ha «multiplicado» la «edición y demanda a las familias de la adquisición de cuadernillos y materiales» complementarios a los libros de texto, lo cual deja sin operatividad el objetivo de reducir la carga económica a las familias de escolares.

La Federación provincial de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos Fapa-Alhambra considera que no es concebible que la Consejería de Educación se gaste un dineral en facilitar los libros gratuitos a las familias y por otro lado se esté pidiendo dinero para más libros. «Cuando se implantó el cheque libro, años atrás, salían completamente gratis y ahora resulta extraño que no te pidan 40, 50 ó 60 euros más, como poco». Francisco Cortés, vicepresidente de Fapa-Alhambra, se queda corto en las cantidades a tenor de un pequeño sondeo efectuado por este periódico. A María del Mar le han costado los cuadernos complementarios de su hijo 70 euros, para primer curso de Primaria en un colegio concertado de la capital. Belén se ha gastado unos 120 euros entre material escolar y fichas de trabajo para su hijo de tercer curso de Primaria en un colegio público de Granada. Los dos casos citados disfrutaron del correspondiente cheque libro. Miguel ha desembolsado más de 200 euros en los libros de su hijo de cuarto curso de ESO e Isabel más de 300 euros entre libros y material para su hijo de cuarto de ESO, un nivel que gozará del cheque libro para el próximo curso.

«Queremos una revisión de este modelo de cheques. No podemos admitir que una medida favorecedora se vuelva en contra de la filosofía que permite la gratuidad de los libros», subraya Cortés.

Críticas de las editoriales

Sin embargo, las editoriales han puesto el grito en el cielo por la emisión de esta circular. Dos de las consultadas en Granada, que han optado por no identificarse para hacer declaraciones, señalan que la Junta de Andalucía se ha entrometido en un asunto que no les compete. «¿Cómo pueden prohibir a un profesional de la educación que no pida más libros? Eso es negarles su autonomía», quien habla es la directora de una editorial en Granada. «La Junta de Andalucía lo que debe hacer es ampliar el dinero de los cheques libro y facilitar realmente la gratuidad absoluta, y no vender humo y después dar una cantidad de dinero que no se adapta a las necesidades reales».

La federación de asociaciones de padres y madres de alumnos también critica que aún no han llegado los libros exigidos por distintos colegios de Granada. «No comprendemos cómo algunos profesores pueden estar relajados porque sus alumnos no han obtenido aún sus libros, porque las editoriales no los suministran ya que se han agotado», denuncia Cortés.

Fapa-Alhambra pide a los colegios e institutos de enseñanza Secundaria que apuesten más por elaborar sus propios materiales. «Los libros de texto deben ser seleccionados por los consejos escolares y cuantos más centros educativos sean capaces de elaborar sus propios materiales más ganaremos entre todos. ¿Quienes mejor que ellos para llenar de contenidos los libros?», reflexiona.

jrvillalba@ideal.es