Lorenzo aparca el título

MARÍA J. GARCÍA

La carrera fue un monólogo de Lorenzo. Aplastó a sus rivales sacándoles desde el principio un segundo por vuelta. Fue una carrera aburrida, al menos para el espectador, que veía cómo la moto roja de Lorenzo se iba poco a poco. El piloto, en cambio, confesó que se había divertido, cruzando la moto en las curvas «como si fuera una de MotoGP».

Tras cruzar la meta, Jorge sabía que había completado un gran trabajo, pero lo que no sabía era que aún no era campeón. El equipo Aprilia decidió no darle información acerca de la posición de Andrea Dovizioso para no ponerle nervioso y que siguiera haciendo la carrera como hasta el momento, casi a la perfección. Durante las pruebas el italiano había estado desacertado, pero se rehizo en carrera y salió como un tiro intentando seguir a Lorenzo. Sólo le aguantó durante media vuelta y se tuvo que conformar con luchar por una segunda plaza que finalmente sería para un brillante Álvaro Bautista, que lograba su séptimo podio en la categoría. Por su parte, Julián Simón acabó sexto.

Faubel, a un punto

Héctor Faubel prosiguió con su remontada sobre Gabor Talmacsi y se colocó a un solo punto del húngaro, que tuvo que remontar para no perder más puntos. Talmacsi salía en la tercera fila y sin conseguir una puesta a punto satisfactoria. Faubel arrancaba en segunda fila con el objetivo de subir al podio, al igual que ha hecho en siete de las últimas nueve carreras disputadas. Pero, los demás pilotos complicaron hasta lo indecible la carrera. Los adelantamientos fueron incontables, al igual que los cambios de líder, dentro de un paquete que contó con entre siete y diez pilotos a lo largo de 23 vueltas.

De los dos rivales a la corona, destacó mucho más Faubel que Talmacsi, que se mantuvo durante casi todo el tiempo al acecho, sin arriesgar. El valenciano estuvo en la pelea, a punto de hacerse con un triunfo que le habría llevado a recuperar el liderazgo.

Entre los protagonistas se encontraban también Gadea, Olivé y Rabat, quien adelantó a Héctor en los últimos compases de la prueba. Al final se impuso el checo Lukas Pesek, seguido por Joan Olivé, que realizó un gran trabajo en la que ha sido una de sus últimas carreras con su equipo actual. Faubel consiguió la tercera plaza, mientras que Talmacsi era octavo gracias a que Gadea le cedió la plaza en la última vuelta, siguiendo órdenes de equipo para no interferir en el mano a mano por la corona que mantienen sus dos compañeros y que probablemente no se decidirá hasta la última carrera en Valencia. Pero lo que ya es seguro es que tanto el título, como el subcampeonato serán para el equipo de Jorge Martínez Aspar, que ganaba matemáticamente en Phillip Island el título por equipos.

Stoner, profeta en casa

Los miles de aficionados australianos que peregrinaron hasta Phillip Island sonreían de oreja a oreja. Desde que Mike Doohan ganara en 1998, ningún otro piloto local había conseguido ganar en casa y Stoner , que cumplirá 22 años el próximo martes, les volvió a dar una alegría y celebró por todo lo alto el título logrado en Japón.

Pese a no marcar la 'pole', Stoner había demostrando un gran ritmo durante los entrenamientos y sólo necesitó de un par de vueltas para dejar claro que su Ducati volaba en Phillip Island. Por detrás, Capirossi logra el doblete de Ducati y Pedrosa termina cuarto.