Restricciones de la norma adoptada en 2006

REDACCIÓN |MADRID

La Unión Europea acordó en septiembre de 2006 limitar la cantidad de líquidos que pueden llevar los pasajeros aéreos en su equipaje de mano para evitar que puedan utilizarse como explosivos, como pretendía la trama terrorista desarticulada en Reino Unido el 10 de agosto de 2006.

Según el acuerdo, los pasajeros de aviones en la Unión Europea pueden llevar envases para líquidos de un volumen máximo de 100 mililitros y tienen más restricciones en los equipajes de mano.

Medida que incluye el acuerdo:

- La cantidad de cada líquido que podrán llevar los pasajeros queda limitada a 100 mililitros por envase.

- Los diferentes envases de cada pasajero deben ser colocados en una bolsa de plástico transparente y con cierre.

- Los pasajeros deberán presentar esa bolsa en los controles de seguridad de los aeropuertos.

- El tamaño del equipaje que se puede llevar a bordo queda limitado a 56x45x25 centímetros, con algunas excepciones (por ejemplo, instrumentos musicales).

- Los pasajeros tendrán que quitarse las prendas de abrigo y chaquetas en los controles de seguridad para que sean examinados por las máquinas de rayos X.

- Los ordenadores portátiles y aparatos eléctricos de mayor tamaño del equipaje de mano deberán ser retirados de sus bolsas en los controles de seguridad.

A pesar de las restricciones, las nuevas seguían permitiendo comprar, bajo ciertas condiciones, cantidades de líquidos mayores de 100 mililitros en las tiendas de los aeropuertos situadas más allá del punto de control de las tarjetas de embarque.

En cambio, las actuales posibilidades de transportar líquidos en el equipaje facturado no sufrieron modificaciones, ya que los escáneres que vigilan esos bultos son más precisos que las máquinas empleadas en el control de pasajeros y del equipaje de mano.

Además de limitar la cantidad de líquidos a bordo, la UE redujo la talla máxima autorizada del equipaje de mano siguiendo las directrices de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, en sus siglas en inglés), y aumentó el número de inspecciones manuales en los puntos de control.