La Eurocámara pide una revisión urgente de la restricción de transportar líquidos en los aviones

Reconoce la necesidad de reforzar la seguridad en los aeropuertos, pero alerta de las "molestias sustanciales" que está causando a los pasajeros

EFE |ESTRASBURGO (FRANCIA)
La Eurocámara pide una revisión urgente de la restricción de transportar líquidos en los aviones

El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución no vinculante que cuestiona la utilidad del reglamento antiterrorista que restringe el transporte de líquidos en los aviones, por lo que pide su revisión urgente y, si procede, su derogación.

La norma fue acordada en septiembre de 2006, semanas después de que la Policía británica informase de que había desmantelado una operación terrorista que pretendían hacer estallar varios aviones en pleno vuelo utilizando explosivos líquidos.

La resolución parlamentaria, aprobada por 464 votos a favor, 158 en contra y 70 abstenciones, ha reconocido la necesidad de reforzar la seguridad en los aeropuertos, pero alerta de las "molestias sustanciales" que el reglamento está causando a los pasajeros y ha expresado su preocupación porque éstas "no sean proporcionales" al incremento en términos de seguridad que aporta la restricción.

Por este motivo, reclama a la Comisión Europea que revise "urgentemente" el reglamento y, "si no se presentan nuevos hechos concluyentes", que lo derogue.

En virtud de la norma, los pasajeros sólo pueden llevar en cabina líquidos en envases de hasta 100 mililitros -un máximo de cinco- y en bolsas de plástico herméticamente cerradas, con la excepción de las botellas que compren en la zona de embarque de los aeropuertos.

Agua de Lourdes en tierra por la restricción

El eurodiputado de CiU, Ignasi Guardans, quien lleva meses criticando la regulación, ha recordado que varios expertos han mostrado, en audiencias públicas en el Parlamento Europeo, la imposibilidad de detectar explosivos líquidos en los escáneres.

"La restricción en un máximo de 500 milímetros es puramente arbitraria. Con eso o con menos se puede hacer una bomba. También se puede hacer con elementos sólidos", ha explicado Guardans.

La aplicación estricta del reglamento, ha añadido el parlamentario, está dando lugar a situaciones ilógicas, como la que protagonizó un grupo de peregrinos católicos que tuvo que dejar en tierra las botellas adquiridas en el santuario francés de Lourdes.

"El agua bendita fue confiscada porque era una amenaza para la salud pública. Lo mismo está pasando con mozzarellas, ensaimadas de Mallorca o lápices de labios", ha explicado Guardans, para quien la norma se debe a la tendencia de las autoridades a responder de forma "emocional" más que racional a la amenaza terrorista.

España vota en contra de la resolución

No consideraron lo mismo las delegaciones españolas de los grupos Socialista y del Partido Popular Europeo, que votaron en contra de la resolución, según fuentes de ambas formaciones.

"Es una señal al terrorismo de fragilidad e impotencia, de aceptar una nueva incapacidad para luchar contra los terroristas y, en definitiva, un profundo error político al que no hemos querido contribuir", ha explicado el parlamentario del PP Luis de Grandes.

La demanda parlamentaria de revisar y, en su caso, derogar las restricciones, no es jurídicamente vinculante para la Comisión Europea, que podría ignorarla. Pero la resolución pide también que el texto de la norma, que permanece en secreto, se haga público y, en este caso, ha explicado Guardans, el Ejecutivo comunitario se arriesga a una denuncia ante el Tribunal de Justicia de la UE si no responde a la petición.

El reglamento fue acordado por un comité de expertos a propuesta de la Comisión, un método que, algunos Estados miembros, como España, criticaron en su día por su secretismo.

El pasado mayo, el comisario europeo de Seguridad, Libertad y Justicia, Franco Frattini, defendió la utilidad de las restricciones pero reconoció que este tipo de medidas debería someterse a estudios de impacto antes de ser adoptadas.