Rienda se vuelve a calzar los esquís

María José Rienda se mostró hoy en las pistas de Sierra Nevada "orgullosa y feliz" por haber vuelto a esquiar casi seis meses después de lesionarse de gravedad la rodilla derecha

EFE | GRANADA

La esquiadora granadina María José Rienda, la española que más pruebas de la Copa del Mundo ha ganado (seis), se mostró hoy en las pistas de Sierra Nevada "orgullosa y feliz" por haber vuelto a esquiar casi seis meses después de lesionarse de gravedad la rodilla derecha.

Rienda ha tenido esta mañana su primera toma de contacto con la nieve en la estación de Sierra Nevada -actualmente cerrada al público-, a la espera de recibir el alta médica el próximo junio en la Clínica del doctor Richard Steadman, en Vail (Colorado,EEUU), donde fue operada tras lesionarse el 18 de noviembre en la estación también estadounidense de Loveland.

La esquiadora explicó tras hacer varios descensos en la zona alta de Sierra Nevada que se siente "bien" y consideró que "todo ha ido como tiene que ir".

"Tengo un poco de dolor en la rodilla, como cuando empecé a moverla tras la operación, pero es soportable y todo va bien. Estoy orgullosa, feliz y contenta por volver a estar encima de unos esquís", añadió.

Rienda describió sus primeros pensamientos sobre las tablas, seis meses y una semana después de haberse producido la fatídica tríada (rotura del ligamento lateral interno, del cruzado anterior y del menisco): "Al principio quería ir despacio, pero luego me he confiado y he ido un poco más rápido y luego más rápido. Hasta he pedido el casco".

Miedo a la recaída

Sobre el posible miedo a una recaída, la granadina apuntó que tanto antes de la lesión como ahora sabe que le puede pasar, aunque trabajará "todo lo que haga falta y con quien haga falta para no tener malas sensaciones".

Al ponerse los esquís, se acordó de "todo el equipo médico de Estados Unidos y de mis ayudantes", y dio las gracias a quienes la han ayudado y seguido en todos los pasos de la recuperación.

"Me llena de orgullo saber que hay tanta gente que me aprecia y está pendiente de mí", subrayó la esquiadora, radiante tras su primer contacto con la nieve.

Tras pasar una temporada totalmente inédita en el circuito blanco, Rienda no se quiere marcar demasiadas metas para el futuro y reconoció que necesita "un tiempo de transición", por lo que apuntó que este año el objetivo será "estar lo mejor posible" y volver a recuperar su puesto en el escalafón mundial, si bien admitió que será "difícil" porque tiene que "coger un tren que las demás no han abandonado".

"No me pongo más objetivos, sólo recuperar el tiempo perdido y trabajar lo máximo posible para volver a estar donde estaba", añadió la esquiadora española, que tiene como sueño "volver a estar en el podio y ganando; es difícil, pero no imposible" y anunció que lo buscará "con una ilusión tremenda".

Sobre su periodo de recuperación, Rienda destacó que los dos primeros meses fueron "muy duros", porque tenía que coger movilidad en la rodilla y le dolía: "Levantarme y trabajar todos los días con dolor ha sido difícil".

Acompañada

Rienda estuvo acompañada en su regreso a las pistas por el presidente de la Real Federación Española de Deportes de Invierno, Eduardo Roldán, y por su equipo habitual de trabajo, salvo Carlos Álvarez, su preparador físico.

Su entrenador, Mauro Pini, comentó que los resultados de hoy les aportan "mucha alegría y confianza para seguir trabajando", y subrayó que ahora el primer objetivo es que la esquiadora "vuelva a tener buenas sensaciones y cuando vuelva de Estados Unidos, se planificará todo".

Por su parte, Roldan apuntó que "es un día muy importante por lo deportivo y por lo personal", aseveró que verla sobre los esquís "contenta y relajada es emocionante" después de sufrir una baja que afectó "a todos", los mismos que hoy vivieron con ilusión ese "momento emotivo".