Almunia cree que Juncker presidirá la CE pese a Reino Unido

El comisario europeo Joaquín Almunia./
El comisario europeo Joaquín Almunia.

Rechazado pronunciarse sobre el proceso de renovación que atraviesa el PSOE tras la renuncia de Rubalcaba

EFE BILBAO

El comisario europeo de la competitividad y vicepresidente de la Comisión Europea (CE), el socialista Joaquín Almunia, cree que el luxemburgués y candidato del Partido Popular Europeo, Jean Claude Juncker, será elegido presidente de la CE, pese a la oposición del primer ministro del Reino Unido, David Cameron. En una conferencia organizada en Bilbao por Alumni La Comercial, de la Universidad de Deusto, Almunia ha precisado, sin embargo, que "tampoco se quiere dejar aislado" al mandatario británico.

En su intervención, el exministro de sucesivos gobiernos del PSOE desde 1982 a 1991 se ha referido únicamente a las recientes elecciones europeas y a asuntos relacionados con la UE, y ha rechazado pronunciarse sobre el proceso de renovación que atraviesa su partido tras la renuncia de Alfredo Pérez Rubalcaba a seguir como secretario general.

Sí se ha referido a tendencias independentistas que se viven en Europa, tanto en Escocia como en Cataluña o País Vasco, y tras opinar que "es mejor unirse que separarse", ha mantenido que "todo se puede resolver con diálogo y negociación". "Cualquier divergencia se puede pactar sobre una mesa, y sin echar por la borda los logros positivos. No sé si se están calculando los riesgos de perder lo conseguido, que es mucho", ha dicho Almunia.

Los retos

Respecto a las prioridades y retos que debe afrontar la UE una vez que se nombren todos los cargos pendientes tras los recientes comicios, Almunia ha citado el crecimiento, la competitividad, la cohesión y la confianza. El comisario ha mantenido que el crecimiento económico será "suave y poco sostenible", y ha indicado que "habrá que apuntalarlo" con medidas relacionadas con la política monetaria, el Banco Europeo o a consolidación fiscal.

En cuanto a la competitividad, ha aludido al mercado energético europeo y a la "pérdida de eficiencia" en inversiones y rentabilidad y ha destacado el problema derivado de la "enorme" dependencia de parte de Europa del gas natural de Rusia. En su opinión, esta circunstancia, unida a que los Estados Unidos son cada vez más competitivos, "atrapa a la UE en un sandwich" que hace "imprescindible y urgente" la creación de una política energética común "más ambiciosa".

De la necesidad de mayor cohesión y confianza ha dicho que la crisis ha aumentado las desigualdades, lo que ha generado una "desafección" en sectores de la sociedad y una pérdida de confianza de los ciudadanos en las instituciones. Ha subrayado que si la economía de la UE crece y ese crecimiento no se distribuye bien, la desconfianza ciudadana aumentará.

La competencia en el ámbito de la confianza, según ha explicado, corresponde a los líderes nacionales, que son los más cercanos al ciudadano, y no tanto a la UE, aunque ha reconocido que los líderes europeos, en su mayoría, son líderes también en sus respectivos países.

"Si se recupera la confianza en las democracias nacionales, también se recuperará en las instituciones europeas", ha asegurado Almunia , quien ha subrayado la importancia de esta asunto, ya que las distintas instancias de la UE "cada vez deciden sobre más aspectos que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos".