Saqueos y pillajes en las principales ciudades francesas durante las movilizaciones de los 'Chalecos Amarillos'

Son los destrozos del último sábado negro en París, que según el Ayuntamiento, ha provocado más daños materiales que el 1 de diciembre. Hoy la capital trata de recuperar la normalidad tras el paso de una guerrilla urbana que deja más de mil detenidos sólo allí, más de 1.700 en todo el país y 118 heridos. Algunos graves, como este hombre, que pierde un mano al ser alcanzado por una granada lacrimógena ensordecedora, un proyectil que puede provocar graves mutilaciones. Francia es el único país europeo que lo utiliza. También en Burdeos noche de  actos de pillaje multitudinario como este: la tienda de un conocido gigante informático, completamente arrasada. La mayoría de los saqueadores no lleva chalecos amarillos. Arde también Toulousse, donde las fuerzas del orden han detenido a 37 personas. "Es el momento de reconstruir la unidad nacional a través del diálogo", decía anoche el primer ministro, mientras Emmanuel Macron guarda silencio. Sus únicas palabras en un tweet para agradecer el trabajo de las fuerzas del orden. Está previsto que se dirija a la Nación en los próximos días para proponer medidas. Los 'Chalecos Amarillos' tienen más de 40 exigencias, que incluyen subida de salarios, de pensiones y consultas populares.