La rebelión contra el cambio climático se extiende por las grandes ciudades

En Madrid los jóvenes hacen ruido. Es el objetivo de las protestas que han recorrido el mundo de un lado a otro. Ruido para denunciar que se acaba el tiempo, que el cambio climático es una emergencia real. Al otro lado del planeta, en Sidney, un grupo de personas escenifican la muerte de las abejas. Mientras otros, disfrazados de apicultores, cortan el tráfico hasta que son sacados a la fuerza por la Policía. Más cerca, en Berlín, los activistas de esta rebelión por el clima también bloquean algunas avenidas. Lo mismo ocurre en Londres. Pese a los más de 300 detenidos de ayer, continúan acampados junto a la residencia del primer ministro, un Boros Johnson que los ha llamado "hippies en tiendas de campaña oliendo a marihuana".-Redacción-