EE UU valora mantener una fuerza residual de unos 5.000 efectivos en Afganistán

Soldados afganos, en el complejo de la Dirección Nacional de Seguridad, en Helmand. /
Soldados afganos, en el complejo de la Dirección Nacional de Seguridad, en Helmand.

Es la mitad de los soldados solicitados por el Ejército del país norteamericano para entrenar a las fuerzas afganas

REUTERS / EPwashington

El número de tropas estadounidenses desplegadas en Afganistán podría ser reducido hasta los alrededor de 5.000 efectivos, muy por debajo de los 10.000 soldados solicitados por el Ejército del país norteamericano para entrenar a las fuerzas afganas, según miembros de la Administración de Barack Obama informados sobre el asunto.

La Casa Blanca, el Departamento de estado y el Pentágono ha retomado las conversaciones sobre el número de tropas que permanecerán en el país centroasiático después del fin de 2014 tras la celebración de elecciones presidenciales el 5 de abril.

La decisión de considerar una fuerza pequeña, posiblemente de menos de 5.000 efectivos, refleja la creencia de la Casa Blanca de que las fuerzas afganas son suficientemente fuertes como para hacer frente a la insurgencia talibán. Dichos soldados permanecerían para centrarse en operaciones antiterroristas y de entrenamiento.

Esta visión se habría visto reforzada por la celebración relativamente pacífica de los comicios a pesar de la amenaza de los talibán, que ejecutaron alrededor de un centenar de ataques durante la jornada electoral.

"La discusión está viva. Se buscan opciones adicionales para un despliegue de menos de 10.000 tropas", ha indicado un alto cargo estadounidense bajo condición de anonimato. En la actualidad hay desplegados 33.000 soldados, una cifra muy inferior a los 100.000 soldados presentes en el país en 2011.

Sin embargo, la salida de las tropas británicas y extranjeras a finales de 2014 ha azuzado un debate sobre la capacidad de una fuerza residual estadounidense para hacer frente a la violencia de los talibán.

Conversaciones estancadas

Líderes militares, incluido el general Joe Dunford, que encabeza las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán, han cifrado en 10.000 el número mínimo de tropas necesarias para entrenar y asesorar a las fuerzas afganas en sus combates contra la insurgencia.

En su forma actual, las fuerzas afganas supondrán un coste de 5.000 millones de dólares (alrededor de 3.625 millones de euros) en 2015, una cifra a la que Kabul no puede hacer frente, por lo que se espera que Washington financie gran parte de los costes.

Las conversaciones entre ambas partes se estancaron a finales de 2013 después de que el presidente afgano, Hamid Karzai, rechazara ratificar el Acuerdo Bilateral de Seguridad (ABS) pese a haber recibido la aprobación de una Loya Jirga.

Karzai quiere que Washington se comprometa a no realizar ninguna operación militar en viviendas de civiles y a impulsar de forma honesta el proceso de paz con los talibán como paso previo a la firma del acuerdo. En respuesta, el Gobierno estadounidense anunció que estudiará poner en práctica la denominada 'opción cero' en Afganistán, es decir, el repliegue de todas sus tropas después de 2014.