Meghan se ofreció voluntariamente con la ONG World Vision en viajes a Ruanda e India

Entre gritos y sonrisas, estos niños celebran la llegada de agua potable en su tierra. Hasta ahora, hallar agua en Ruanda era un reto mortal. La mayoría de sus habitantes tenían que ir hasta el río Nyabarongo donde no era una tarea fácil conseguir el agua. El río, atestado de cocodrilos y bañado de agua no potable, provocaba la muerte de centenares de personas cada año. La llegada de Meghan, en 2016, con Vision Mundial-una organización benéfica sin ánimo de lucro-, cambiaría la vida de estas aldeas para siempre. "Markle nos trajo el agua que usamos. Ahora tenemos agua potable y agua para hacer otras cosas" nos cuenta uno de estos jóvenes. Asimismo, esta niña como muestra su agradecimiento, le desea lo mejor: "Como nueva princesa, le deseo una familia feliz, deseo que respete y ame a su esposo durante toda su vida hasta que termine la vida en este mundo".Los niños ya están deseando tenerla otra vez de vuelta: "La echaremos de menos, ella solía venir aquí y traernos agua limpia. Veríamos que realmente se preocupaba por la gente de aquí y usaríamos el agua limpia y ya no nos pondríamos enfermos".La futura princesa seguirá colaborando tras su boda con diversas organizaciones benéficas para seguir ayudando a los más desfavorecidos.