Trump ya busca trapos sucios de Biden

Donald Trump, durante un acto en la Casa Blanca./Reuters
Donald Trump, durante un acto en la Casa Blanca. / Reuters

El Congreso de EE UU investiga si el presidente pidió a su homólogo de Ucrania datos sobre los negocios allí de un hijo de su rival demócrata

CAROLINE CONEJERONueva York

El Congreso investiga si Donald Trump y su abogado personal, el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, intentaban presionar al Gobierno de Ucrania para que ayudara en la campaña de reelección del presidente a cambio de una «problemática» promesa al mandatario de la antigua república soviética. La oferta de Trump a Volodímir Zelensky fue tan alarmante que el agente de Inteligencia destinado el 25 de julio en la Casa Blanca la notificó al inspector general de Inteligencia y se quejó por escrito.

Tres comités de la Cámara de Representantes investigan lo que creen intentos del presidente y su abogado de manipular el sistema judicial ucraniano para beneficiar la campaña de reelección de Trump con material dañino para su oponente demócrata Joe Biden. La investigación en Ucrania afectaría al hijo del exvicepresidente, Hunter Biden, y su trabajo para la compañía de gas ucraniana Burisma.

Según el informe del Congreso, la Casa Blanca y el Departamento de Estado estarían implicados en una trama de dos años en la que la Administración Trump habría amenazado con suspender más de 250 millones de ayuda de seguridad a Ucrania destinada a luchar contra los separatistas prorrusos. Los legisladores pidieron una transcripción completa de la conversación y la lista de los participantes. Además, el alto rango demócrata exigió todos los archivos de lo que ven como esfuerzos de Trump y Giuliani para obligar a Kiev a proseguir dos investigaciones de motivación política enmascaradas como pesquisas anticorrupción.

Una campaña de presión que, según el Congreso, excede los cauces legales y tenía dos objetivos. Uno, ayudar a Paul Manafort, exmánager de la campaña de Trump y ahora en prisión por 'lobby' ilegal y fraude financiero después de trabajar para el Gobierno del expresidente Ucraniano prorruso Viktor Yanukóvich. Y el segundo, encontrar munición electoral en el caso que investiga a Hunter Biden para usarlo contra su padre, el candidato con mejores opciones para medirse con Trump en las presidenciales de 2020.

La interpretación que Kiev dedujo de la conversación telefónica señala que «Trump estaba convencido de que el Gobierno ucraniano sería capaz de mejorar la imagen del país si completaba las investigaciones de los casos de corrupción, lo que se interponía en la interacción entre Ucrania y EE UU». El vicepresidente Mike Pence se reunió con Zelenski dos veces hace sólo unos días en Polonia.

Sería «estúpido»

En una acalorada entrevista el jueves por la noche en CNN, el letrado de Trump negó haber pedido al Gobierno ucraniano que echara a un fiscal de la investigación de Hunter Biden a cambio de un soborno pero 30 segundos después se contradijo. Giuliani admitió hace un par de meses que la trama constituía una injerencia en asuntos extranjeros y que, aunque fuera quizá inapropiada, era beneficiosa para su cliente y su país. El abogado negó entonces que el contaco con Kiev fuera una interferencia en las elecciones.

Hunter Biden formó parte de la junta de la compañía de gas de Mykola Zlochevsky, un adinerado asociado de Viktor Yanukóvich, el exmandatario ucraniano que abandonó el país en 2014. Zlochevsky fue investigado por corrupción y en 2015, con el nuevo fiscal general, Viktor Shokin, la investigación languideció. El hijo de Joe Biden, que nunca informó a su padre sobre su posición en la firma ucraniana mientras fue vicepresidente, recibió duras críticas por ello.

Trump, que niega haber mencionado a Joe Biden en la conversación con Zelensky, señaló por Twitter que sería «estúpido» por su parte decir algo inapropiado durante una conversación telefónica con un líder extranjero dada «la superpoblación» que escucha, incluidas las agencias de inteligencia de ambos países. En medio de la controversia, Trump se reunirá con el dirigente ucraniano durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.