EE UU asegura que ha logrado reunir a 522 menores inmigrantes con sus padres tras ser separados

Inmigrantes de Honduras, Guatemala y El Salvador, en Texas. /Afp
Inmigrantes de Honduras, Guatemala y El Salvador, en Texas. / Afp

Las autoridades aseguran que «está trabajando con agencias colaboradoras para poder reunir a todos y cada uno de los menores -unos 2.053- con sus tutores legales»

REUTERS/EPWashington

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha comunicado a última hora del sábado que el Gobierno norteamericano ha logrado reunir a 522 niños inmigrantes con sus familias tras ser separados como parte de la política de 'tolerancia cero' en materia de inmigración impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Las autoridades también han asegurado que en las próximas 24 horas prevén reunir a otros 16 menores con sus familiares. Por otro lado, el Departamento de Estado ha informado en un comunicado que las autoridades fronterizas mantendrán a un «pequeño grupo» de menores separados de sus padres por motivos distintos a la normativa de Trump, ya que no se ha podido confirmar la identidad de sus padres.

El presidente norteamericano ha tenido que hacer frente a muchísimas críticas por poner en marcha una normativa de 'tolerancia cero' bajo la cual los menores inmigrantes que llegaban de manera ilegal a la frontera con México, eran separados de sus familias y recluidos en centros ajenos a los de sus padres. Como respuesta, el mandatario tuvo que dar marcha atrás con la medida y el pasado miércoles firmó una orden ejecutiva con la que ponía fin a la normativa. No obstante, más de 2.300 menores ya habían sido separados de sus padres en la frontera a raíz de la medida.

En el comunicado, las autoridades han añadido que el Departamento de Salud y Recursos Humanos cuenta con 2.053 menores inmigrantes alojados en instalaciones financiadas por ellos y que «está trabajando con agencias colaboradoras para poder reunir a todos y cada uno de los menores con sus padres o tutores legales». En la actualidad, un 17% de los menores que se encuentran en los centros de acogida que financia el Departamento de Salud son el resultado directo de la política migratoria impulsada por Trump, mientras que el 83% restante son menores que habrían llegado sin acompañantes a la frontera.

«¡Liberen a los niños!»

«¡¿Dónde están los niños?!», gritaban en coro varias mujeres detrás del muro de la prisión. «¡Queremos a los niños libres!». Fue el corto intercambio que sostuvieron el sábado cientos de manifestantes con internos de una cárcel estadounidense para indocumentados en Otay Mesa, en la frontera con México.

«¿Nos escuchan?», les preguntaban desde afuera. «¿Qué necesitan?». Un grupo de reclusos de esta cárcel exclusiva para indocumentados, fue separado de sus niños como parte de la reciente política de 'tolerancia cero'. «¡Vergüenza!», «¡Eliminen ICE [Servicio de Inmigración y Control de Aduanas]!», «¡No están solos!», vociferaban unos 500 manifestantes convocados por líderes religiosos.

«Sé que esas familias están sufriendo y es muy duro ver que niños tienen que pasar por el trauma de un centro de detención cuando tienen 10, 5 años», dijo Erica Leyva, de 24 años, que viajó desde Los Ángeles para unirse a la protesta. Aunque nació en Estados Unidos, fue detenida brevemente con sus padres indocumentados cuando tenía 4 años. «Recuerdo cómo se sintió estar tras las rejas, estos niños pueden ser separados de sus padres indefinidamente, me parte el corazón».

El centro de detención de Otay Mesa tiene capacidad para unos 1.500 indocumentados (no hay niños), aunque en enero anunció una expansión de 30%, según medios locales. Manifestantes taparon el nombre de la cárcel con una sábana blanca que decía «campo de concentración» en letras negras y colocaron juguetes y peluches en señal de protesta.

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