Un tsunami provocado por la erupción del 'hijo' del 'Krakatoa' deja al menos 429 muertos en Indonesia

La gran ola ha arrasado el litoral/Afp
La gran ola ha arrasado el litoral / Afp

Un corrimiento de tierra submarino, sumado a los efectos de la luna llena en las mareas, arrasan la costa oriental de la isla de Java

ZIGOR ALDAMAShanghái

Dos vídeos reflejan a la perfección lo sucedido el sábado al este de la isla indonesia de Java. El primero se grabó hacia las seis de la tarde, todavía con algo de luz en el cielo, y recoge la violenta erupción del volcán 'Krakatoa'. O, para ser más precisos, del 'hijo' del Krakatoa, como se conoce ahora a la montaña porque la original explotó en 1883, cuando su erupción dejó en torno a 35.000 muertos y provocó un estruendo que se escuchó hasta en Australia. El segundo vídeo, tomado a las 21:30 horas, muestra el concierto que la banda Seventeen estaba dando en el complejo turístico playero de Tanjung Lesung: de repente, el escenario se viene abajo, una ola arrasa con todo, y lo último que se escucha son los gritos de quienes han sido arrastrados por el agua y tratan de sobrevivir.

En el tiempo que pasó entre la grabación de ambos vídeos, los expertos aseguran que se produjo un corrimiento de tierras submarino que provocó un tsunami cuya fuerza se vio acrecentada por el efecto que la luna llena tiene en las mareas. La imposibilidad de prever un fenómeno como este, la falta de boyas que permitan recoger en tiempo real los cambios en el nivel del mar, y la cercanía de la pequeña isla volcánica a la costa de Java fueron anoche los ingredientes que produjeron una tragedia que se ha cobrado ya 429 vidas -entre ellas las de varios miembros de la banda de rock- y que ha dejado más de 1.500 heridos. Este es, advierten las autoridades, un balance provisional que se quedará corto en los próximos días. Asimismo, la cifra de desaparecidos se eleva a 154, según la Agencia de Mitigación de Desastres.

Porque la ola gigante, de hasta tres metros de altura, ha provocado grandes destrozos en zonas turísticas, ha arrasado la costa de algunas localidades de difícil acceso a las que anoche todavía no habían llegado los equipos de rescate, a pesar de su cercanía a la capital del país, Yakarta, y ha dejado al menos 30 desaparecidos. Más de 400 edificios y al menos nueve hoteles en primera línea de playa han quedado dañados y, según diferentes medios locales, estos últimos han sufrido víctimas mortales entre los huéspedes que se encontraban en las habitaciones de la planta baja, sobre todo las que ofrecen las mejores vistas al mar.

«La primera ola engulló la playa y paró entre 15 y 20 metros tierra adentro. La siguiente ola llegó hasta el hotel en el que me encontraba y arrastró consigo coches de la carretera que pasa por detrás. He conseguido llegar con mi familia hasta un lugar más elevado a través de caminos en el bosque y poblados en los que la población local nos ha ofrecido ayuda», relató uno de los turistas extranjeros afectados, Oystein Lund Andersen, a través de su página de Facebook.

EN SU CONTEXTO

400
edificios y nueve hoteles ubicados en primera línea de playa al este de la isla indonesia de Java resultaron dañados por el tsunami, que penetró entre 15 y 20 metros tierra adentro y arrastró todo lo que encontró a su paso.
Drama humanitario.
Varias ONG han alertado de que en estos momentos la mayor amenaza es la ausencia de agua potable ya que propicia la propagación de enfermedades. Además, la falta de electricidad en muchas zonas afectadas dificulta aún más las labores de los equipos de rescate.
220.000
personas perdieron la vida en 2004 en la que fue la mayor catástrofe natural de la historia de Indonesia, cuando un tsunami arrasó por completo la costa del norte de Sumatra. Este miércoles se conmemorará el 14 aniversario de aquella gran tragedia.
Un año desastroso.
El 2018 ha sido especialmente catastrófico para Indonesia. En agosto, dos terremotos golpearon la isla de Lombok y en septiembre otro seísmo seguido de un tsunami dejó al menos 2.100 muertos en el norte de la isla de Sulawesi. Muchas personas siguen desaparecidas.

«Todavía estamos recopilando toda la información que nos llega», comentó el portavoz de la Agencia para la Prevención de Desastres, Sutopo Purwo Nugroho, que decidió disculparse preventivamente en la cuenta de Twitter «por si ha podido haber algún error en la respuesta inicial». Afortunadamente, parece que la infraestructura sanitaria respondió positivamente. «La mayor parte de los heridos sufren fracturas de hueso», añadió Abu Salim, un voluntario del grupo de respuesta a desastres de Tangana.

Preocupación por los niños

Diferentes ONG advirtieron de que la falta de agua corriente es ahora la principal amenaza, porque es el caldo de cultivo perfecto para la expansión de enfermedades. Y muchas de las localidades afectadas también han sufrido el corte del suministro eléctrico, lo que complica las labores de rescate. «Estamos especialmente preocupados por la seguridad y el bienestar de los niños y las niñas, quienes son muy vulnerables a los tsunamis y a ser arrastrados por las inundaciones», añadió Michel Rooijackers, portavoz del socio local de Save the Children.

La calamidad ha vuelto a golpear Indonesia cuando solo quedan dos días para que el sudeste asiático conmemore el 14 aniversario de la que fue la peor catástrofe natural de su historia, el tsunami que dejó más de 220.000 muertos y arrasó por completo la costa del norte de Sumatra. Y es también el colofón de un año desastroso en el que la virulencia de la Tierra ha dejado miles de muertos: en agosto, dos terremotos sacudieron la isla de Lombok, y, en septiembre, otro seísmo, seguido de un tsunami y de la licuefacción de una gran superficie de tierra, se cobró al menos 2.100 vidas en el norte de la isla de Sulawesi, donde las autoridades creen que muchos de los desaparecidos no serán encontrados jamás.

Por si no fuese suficiente, ayer las autoridades afirmaron que, debido a la continua actividad del volcán 'Krakatoa', se mantiene el riesgo de que este fenómeno vuelva a repetirse a corto plazo. «Por favor, no se acerquen a las playas en el Estrecho de Sunda. Y quienes hayan sido evacuados, no regresen todavía», pidió el director de la Agencia Meteorológica de Indonesia, Rahmat Triyono.

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