Los niños de Mosul están «supercontentos» con la vuelta al cole

Dos niños corren hacia la escuela en Mosul. /
Dos niños corren hacia la escuela en Mosul.

Más de 800 días después de la toma de la ciudad por el Dáesh, en junio de 2014, 250 alumnos vuelven a clase

WILSON FACHE (AFP)MOsul

Esperaron dos años y medio. En un patio con muros acribillados de balas, decenas de niños se inscriben en la escuela de un barrio de Mosul arrebatado al Dáesh. "Es un gran día. Hoy garantizamos el derecho de nuestros hijos a recibir educación", estima Ghasan Ahmed, acompañado de su hijo de siete años, que nunca estuvo escolarizado. Este profesor de la universidad de Mosul no quiso que sus hijos acudieran a las clases impartidas por los yihadistas. "Se quedaron en casa y les enseñé yo mismo las asignaturas oficiales del gobierno iraquí", explica Ahmed.

Frente al colegio, una casa incendiada recuerda que hace tan sólo unas semanas el barrio de Muharbin era un campo de batalla. "Los yihadistas lo quemaron para que el humo impidiera a los aviones verles", afirma Mohamed, de nueve años.

Como otros 250 niños, Mohamed vuelve al colegio por primera vez desde la toma de la ciudad por el Dáesh en junio de 2014. Dice que está impaciente por ir a clase, aunque el colegio por el momento no tiene agua corriente ni electricidad, y los libros tampoco han llegado. "¡Estoy supercontento de poder estudiar de nuevo! Quiero ser médico", asegura con una sonrisa. De pronto se escucha una explosión cerca de allí. Mohamed ni se inmuta y se aleja para jugar con sus amigos.

"La enseñanza no puede esperar. Debe ser una prioridad", afirma Maulid Warfa, director de la oficina de Unicef en Erbil, capital del Kurdistán, la región autónoma kurda en el norte de Irak. "Las escuelas pueden ser una herramienta para curar poco a poco (a los niños) de los traumas sufridos. Muchos niños (de Mosul) vieron mucha destrucción y muertos", señaló Warfa.

En la parte este de la ciudad de Mosul, arrebatada al autodenominado Estado Islámico durante una ofensiva lanzada por las fuerzas iraquíes el 17 de octubre, 30 escuelas reabrieron esta semana y más de 16.000 niños están inscritos, según Unicef. Otras 40 lo harán en las próximas semanas.

Pero el grupo yihadista sigue controlando el oeste de la ciudad donde viven al menos 300.000 niños, según la oenegé Save the Children. Warfa confia en "un restablecimiento completo del sistema educativo" en los próximos meses. "Es un desafío enorme", reconoce. Según el, los niños representaban el 35 % de los dos millones de habitantes de Mosul antes de la llegada de los yihadistas en 2014.

Haider Adnan, de 18 años, espera en la oficina del director, con la inscripción en la mano. Vino para "seguir viviendo". Quiere terminar sus estudios para ir a la universidad. Es uno de los pocos estudiantes de esta escuela del barrio de Zuhur que asistió a los cursos de los yihadistas del Dáesh. Está harto de tener que estudiar la vida de Osama bin Laden, de Abu Musab al Zarqaui (exdirigente de Al Qaida), o del autoproclamado "califa" Abu Bakr al Bagdadi. Lo que quiere es "aprender historia, geografía y la verdadera religión". "La historia es importante porque es la vida de mis antepasados. Cómo vivieron, cómo evolucionaron", explica el joven. La historia "es una lección para aprender a construir nuestro futuro".