Abdulá reclama la victoria en las elecciones afganas

Abdulá Abdulá. /
Abdulá Abdulá.

El exministro de Asuntos Exteriores se considera el ganador de las presidenciales pese a que su principal oponente, Ashraf Gani, estima que será necesaria una segunda vuelta

EFE KABUL

Abdulá Abdulá se considera el ganador de las elecciones presidenciales afganas celebradas el pasado 5 de abril, mientras que su oponente, Ashraf Gani, estima que será necesaria una segunda vuelta.

Abdulá ha reclamado la victoria y ha indicado que cuenta con documentos para probarla, a pesar de que la Comisión Electoral anunció que ningún candidato logró mayoría según el recuento previo.

"De acuerdo con nuestras investigaciones, está claro que hemos ganado", ha manifestado Abdulá en una rueda de prensa celebrada en Kabul, en la que ha añadido: "No ha habido suficiente transparencia durante el proceso de recuento de votos".

El exministro de Asuntos Exteriores ha afirmado que "ha habido fraude organizado y sistemático", y ha acusado al Gobierno de "interferir" en la votación. No obstante, según Abdulá, no será necesaria una segunda vuelta, una vez que los votos fraudulentos se separen de los limpios cuando se anuncien los resultados finales de la primera vuelta electoral el próximo 14 de mayo.

La Comisión Electoral de Afganistán anunció ayer que Abdulá obtuvo el 44,9% de los votos, seguido de Gani con el 31,5%, lo que lleva a ambos a enfrentarse en una vuelta el 7 de junio, de acuerdo con el recuento preliminar.

En cambio, Gani, un tecnócrata con experiencia en el Banco Mundial, ha considerado en otra rueda de prensa que "una segunda vuelta es una obligación de acuerdo con la Constitución".

Una elección clave

Las anteriores elecciones presidenciales de 2009 estuvieron salpicadas de polémica por los supuestos fraudes que llevaron a Abdulá a retirarse en la segunda ronda contra el actual presidente afgano, Hamid Karzai.

Las elecciones deciden el sucesor de Karzai, en el cargo desde hace más de doce años tras ganar los dos anteriores comicios presidenciales de 2004 y 2009, y a quien la Constitución afgana impide concurrir a un tercer mandato.

Las tropas de la OTAN destacadas en Afganistán se hallan en pleno proceso de retirada y transfieren gradualmente las competencias de seguridad a la Policía y al Ejército afganos. El repliegue concluirá el próximo diciembre, si se cumplen los plazos previstos, pero la comunidad internacional sopesa mantener cierta presencia militar en suelo afgano más allá de esa fecha.

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