Muere el penúltimo superviviente de 'La gran evasión'

Fotograma de 'La gran evasión'. /
Fotograma de 'La gran evasión'.

El australiano Paul Royle formaba parte del grupo de 76 presos que en 1944 huyó de un campo de concentración alemán, episodio que sirvió de base para el filme protagonizado por Steve MacQueen

COLPISA / AFPSÍDNEY

El australiano Paul Royle, uno de los dos últimos supervivientes de 'La gran evasión' del campo de prisioneros Stalag Luft III durante la Segunda Guerra Mundial, que Steve MacQueen inmortalizó en una película de 1963, ha fallecido a la edad de 101 años, ha anunciado su hijo.

Gordon Royle ha explicado a la Australian Broadcasting Corporation que su padre falleció en el hospital de Perth, tras haberse caído. "Papá siguió viviendo su vida plenamente. Al final, fue una caída lo que le mató", ha señalado. El único superviviente de esta evasión protagonizada por oficiales aliados es ahora el británico Dick Churchill, de 94 años.

En marzo de 1944, Royle formaba parte de un grupo de 76 presos que huyeron de este campo de prisioneros alemán a través de un túnel excavado por ellos mismos. De hecho, construyeron tres túneles denominados 'Tom', 'Dick' y 'Harry', pero finalmente sólo utilizaron el último. Tres de ellos lograron recobrar la libertad sanos y salvos. El resto fue capturado por la Gestapo y 50 de ellos fueron ejecutados por orden de Adolf Hitler.

Un episodio inolvidable

El exteniente de la Royal Air Force (RAF) había explicado a la cadena ABC que sus recuerdos sobre el intento de evasión continuaban intactos. Al salir del túnel, relataba, vieron "grandes montones de nieve, pinos". "Hacía frío, había nevado por todas partes", explicaba Royle, quien dijo no haber pasado miedo. "Pensaba en otra cosa, teníamos que salir", resaltaba.

No obstante, su libertad fue fugaz. Royle fue capturado dos días después y regresó al campo Stalag Luft III, donde coincidió con el piloto de caza australiano Brickhill. Este último explicó la aventura en su libro 'La gran evasión', que sirvió de base para la película de John Sturges.

A Paul Royle no le gustó demasiado este filme, en el que participaron estrellas como Charles Bronson y James Coburn, ya que se centra, a su juicio, en los papeles de prisioneros estadounidenses, cuando "no había estadounidenses" en realidad.