Opinión Granada CF
Vinicius y HonglaLa plazoleta ·
Lo que sucede con Martin no tiene ningún beneficiadoMartin Hongla no ha sido capaz de hacerle un desplante público a Pacheta como el que le dedicó Vinicius a Xabi Alonso cuando le sustituyó ... ante el Barcelona, aunque para reproducir tal contexto primero tendría que jugar, actividad íntimamente ligada a la profesión del camerunés que, como las peleas, depende como poco de dos personas: de que el futbolista tenga ganas de ganarse el puesto y de que el que decide lo ponga.
De momento, el que ha de actuar no parece muy centrado en desarrollar su oficio con normalidad, mientras que su entrenador, que es de vocación conciliadora en su trato, como elogian prácticamente todos sus pupilos cuando se refieren a él, por ahora no ha logrado solucionar una coyuntura que no tiene ningún beneficiado. Hongla se atocina en el banquillo y habrá que ver si en la grada, con consecuencias colaterales para que cuente con minutos en su selección nacional. El técnico no dispone en estado óptimo –en lo físico y sobre todo lo mental– de un centrocampista muy completo sobre el césped cuando está por la labor, que daría resuello a Rubén Alcaraz; y el club observa cómo se devalúa una inversión con salario 'top' que no pudo encajar en otros clubes en mercados abiertos anteriores, precisamente por las pegas de Hongla para marcharse o por interés crematístico.
«Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio», podría cantar Martin, pero esto no puede enquistarse sin remedio porque todo está conectado. Para una hipotética venta, ha de mostrarse. Para ello, tiene que rendir. Si no, compromete primero su carrera y, en paralelo, la economía del club que le hizo debutar como profesional y que le dio la oportunidad de regresar a España.
Vinicius es un ególatra malcriado, pero siendo práctico Alonso puede aprovechar su obsesión por ser el mejor para ganar partidos. El problema es saber si Hongla siente la misma fiebre que el brasileño o si está conforme en esta apatía. Ojalá que no por el bien común.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión