Opinión Granada CF
Reacción a tiempoEl 'doce' ·
A una primera parte para olvidar le siguió un meritorio ajuste táctico de PachetaEduardo Zurita
Granada
Domingo, 16 de noviembre 2025, 17:37
Importante punto el conseguido por el Granada en El Sardinero, en un envite con dos caras muy distintas de los rojiblancos en los dos periodos ... del partido. Tras una primera parte para olvidar, reaccionó de modo encomiable tras un meritorio ajuste táctico de Pacheta, que pasó del 4-3-3 inicial al 4-2-3-1.
Recordó ese primer tiempo a los partidos del arranque liguero del Granada: falta de intensidad, duelos individuales siempre perdidos, errores en la salida del balón y en la concentración defensiva que cuestan goles, desconfianza bajo palos del portero de turno… El marcador al descanso fue lógico. El Racing había sido muy superior y, sin gran esfuerzo, había adquirido una ventaja que parecía definitiva si el encuentro seguía por los mismos derroteros tras el receso. Casi nadie se salvaba del horror visto en el bando rojiblanco. Únicamente Lama mantenía el tipo en defensa. En ataque, nada de nada. Y Astralaga tuvo intervenciones desafortunadas, tanto en la salida del balón como en la resolución del juego aéreo.
Sin embargo, la incorporación de Arnaiz por Alcaraz –superado este con facilidad durante el primer periodo, mostrando debilidades posiblemente derivadas de problemas físicos que le tienen a medio gas en los entrenamientos– y la disposición del talaverano en la mediapunta permitió adelantar aún más a Pascual, lo que unido a un desfondamiento del equipo local fue aprovechado para reaccionar al marcador adverso. Otra vez la conexión Faye-Pascual otorgó el primer gol, y una falta directa ejecutada por Arnaiz que desvió un racinguista de la barrera puso las tablas en el marcador. Todo había cambiado: Sergio Ruiz tomaba con criterio los galones de medio como cierre; Alemañ volvía a canalizar con brío y sentido el juego rojiblanco; Arnaiz había liberado a Pascual para su mayor presencia en punta; los laterales, Oscar y Diallo, subían con peligro; y Faye y Sola, especialmente el primero, creaban verdadero peligro. Es más, tras el empate pareció que la balanza caería definitivamente del lado granadinista, y pudo ser así tras una buena acción individual de Arnaiz que, en esta ocasión, se topó con el meta del conjunto cántabro.
El fútbol no deja de sorprender. El cambio de Alcaraz, ancla del Granada en el centro del campo desde su llegada, por un Arnaiz que hasta la jornada pasada poco positivo había aportado al equipo, propició la reacción que llevó a la consecución de un valioso empate. Astralaga, que se había visto dubitativo en el primer periodo, evitó la victoria local con dos grandes intervenciones en el epitafio del partido ante sendas ocasiones francas de Arana. En este deporte, y especialmente en la competición de Segunda, la distancia entre el fracaso y el éxito es cuestión de acciones singulares con escasos minutos de diferencia.
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