Granada CF

Neva cumple y Azeez provoca el éxtasis

Carlos Neva pugna un balón con Carles Pérez. /RAMÓN L. PÉREZ
Carlos Neva pugna un balón con Carles Pérez. / RAMÓN L. PÉREZ

El gaditano fue el encargado de suplir a Quini en el lateral zurdo, mientras que el nigeriano entró en el lugar de Vico y anotó el primer gol

CHEMA RUIZ ESPAÑAGRANADA

No acostumbra Diego Martínez a modificar en exceso sus alineaciones de un partido a otro, pero ayer las circunstancias le obligaban a introducir, al menos, dos variaciones en su 'once'. El técnico vigués decidió cambiar el dibujo, reforzar el centro del campo con Ramón Azeez y dar a Carlos Neva el premio al esfuerzo que ya le permitió ganarse un hueco entre 'los mayores' en pretemporada. El nigeriano encarriló el encuentro con un sutil testarazo que hizo soñar a la hinchada, mientras que el recién promocionado desde el filial, lejos de dejarse deslumbrar por la élite, cumplió con creces en su complicada tarea de suplir a Quini.

El del Puerto de Santa María probablemente respiró aliviado al comprobar que Messi comenzaba el choque en el banco. Delante tuvo en la primera parte a Carles Pérez, un canterano culé que compartía la misma ilusión que el rojiblanco: convencer a su entrenador y ganarse un puesto en la alineación habitual de su equipo. No le causó ningún problema.

Neva fue creciendo con el paso de los minutos. Comenzó algo dubitativo, bien colocado pero con dificultades para sacar el esférico. Se encontró más cómodo cuando Machís comenzó a echarle un cable en defensa y acabó, incluso, pisando el área rival con firmeza. Con la entrada de Messi tras el descanso, tuvo que bailar bien pegado con Antoine Griezmann, caído a la banda, aunque el francés, desaparecido durante todo el encuentro, no le puso en apuros. Presentó su candidatura para las próximas jornadas.

Azeez, por su parte, probó un papel que aún le resulta extraño. El nigeriano, comodín para Diego Martínez, encontró la titularidad por la que pelea desde que llegase en el pasado mercado de invierno, con la cementera preparada para tapar el profundo agujero dejado por Fede Vico. Su entrada en la alineación supuso el retraso de Yangel Herrera, que se situó justo por delante de la zaga, y la liberación de Montoro, con toda la franja ancha del campo a su disposición. En labores defensivas, se turnó con el centrocampista valenciano para presionar la salida del balón junto a Soldado.

No tardó mucho el mediocentro en justificar su presencia en el 'once'. Cuando apenas había transcurrido un minuto, apareció en el segundo palo para enviar al fondo de la red un pase de Puertas, bombeado tras tocar en la bota de Piqué, que llevó a la grada al éxtasis y a su equipo al liderato, al menos por una noche. Ante la reacción del conjunto blaugrana, tímida en el primer acto y estéril en el segundo, Azeez perfundió en los nazaríes una dosis de inteligencia que resultó fundamental para conservar los tres puntos, salvaguardados finalmente con el tanto de Vadillo. Pudo hacer el segundo antes, a pase de Víctor Díaz, pero se le marchó el control dentro del área. Fue la única pega punible a una actuación excelsa.