Opinión Granada CF
Oxígeno con dudasLa otra mirada ·
Hallar el equilibrio suficiente en su maratoniana exigencia es un ejercicio de funambulismoEl Granada regresó a la senda de la victoria a costa de un Real Zaragoza que paseó sus miserias por Los Cármenes. El triunfo ante ... el colista era más necesario que nunca. El equipo granadino necesita confianza si quiere encontrar regularidad. El conjunto de Pacheta hizo caja en su delicada cuenta corriente. Con eso hay que quedarse cuando el Granada venía de sumar tres empates y una derrota dolorosa en Valladolid. Los rojiblancos solventaron el partido ante un equipo maño que vive la crisis deportiva más grave de su historia.
El Granada llegaba al pleito ante el colista con tres puntos de doce posibles y con una sensación de caída. Requería de oxígeno en la tabla clasificatoria para volver a acercarse a la salvación. Fue, sin embargo, un brindis sin burbujas, una victoria beneficiosa para un equipo que necesitaba medicación. Sin duda, debe perseguir varios futbolistas en el mercado de invierno para poder continuar en línea ascendente. La alegría por este resultado tan oportuno es lícita; la euforia, una tentación envenenada porque tras ella no hay motivo alguno para abrir las puertas al optimismo. El triunfo dejó luces, destellos, latidos de que otro Granada, mejor con el balón, es posible. Sin embargo, las sombras, traen malos augurios.
No fue su mejor partido, pero el Granada está demostrando que puede competir ante cualquier rival. Habrá que descubrir a lo largo de la temporada si para sumarse a los puestos de salvación sin sufrimiento o algo más, porque la categoría no avala a nadie. Ni a los clubes con grandes presupuestos ni a los equipos con buen fútbol o maneras correctas. Es una competición convulsa, una rosa con espinas que cambia de favoritos en cada jornada. Hallar el equilibrio suficiente en su maratoniana exigencia es un ejercicio de funambulismo al límite, sin redes de seguridad. Un jugador lesionado, una expulsión... Una distracción en una acción de estrategia. Sin embargo, el conjunto granadino, que empezó el curso tambaleándose sobre la fina cuerda de una plantilla casi inventada, sacada de la chistera y forjada en la fe laboral del técnico burgalés, poco a poco acumula algunas razones para sacar pecho sin perder la perspectiva.
El Granada afronta un desafío de altura ante un claro candidato al ascenso: el Racing de Santander. Es un día propicio para dar un golpe encima de la mesa. La victoria ante el líder supondría un punto de inflexión y un buen chute de moral. La visita de los granadinos al Sardinero supone un reto de altura por muchos motivos y si el conjunto rojiblanco es capaz de superarlo con tres puntos y mantiene su línea de competitividad, se permitirá soñar. Con los pies en el suelo, pero soñar. Será una cita con objetivos bien distintos, si bien el Granada afronta el envite con la obligación de no volver a dar un paso atrás en sus aspiraciones de salvación.
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